Efectos nocivos de las cremas solares

EFECTOS NOCIVOS DE LAS CREMAS SOLARES

Como sucede con muchos otros productos de uso extendido, los efectos nocivos de las cremas solares permanecen velados para el común de los mortales. Aunque en la actualidad están surgiendo voces discrepantes que advierten sobre la relación directa entre el uso regular de cremas protectoras y diversas enfermedades –entre ellas el cáncer de piel-, las autoridades sanitarias y medios de comunicación continúan con sus programas intensivos en defensa de su uso indiscriminado.

En el post de la semana pasada sobre los beneficios de la exposición al sol pusimos de relieve la dicotomía a la que la ciencia ha llegado. Por un lado, existe evidencia de que la radiación solar está implicada en el cáncer de piel. Por otro lado, los más recientes estudios demuestran sus enormes e innumerables beneficios. En este artículo trataremos de demostrar que la protección solar mediante cremas solares resulta más nociva para nuestra salud que beneficiosa.

LOS CINCO PIES DEL GATO ENCERRADO

Como pusimos de manifiesto en el post anterior –no deje de leerlo-, en el asunto de la protección solar existe gato encerrado. Vamos a tratar de buscarle los cinco pies. 

PRIMER PIE

A pesar de que las autoridades sanitarias y los medios de comunicación han acentuado la relación entre el cáncer de piel y la exposición al sol, de que las personas pasamos menos tiempo al aire libre y de que usan más que nunca la crema solar, las tasas de cáncer de piel no hacen más que incrementarse cada año.

Las campañas a gran escala, que nos advierten de los terrores de la radiación solar, han conseguido que las ventas de crema solar se hayan incrementado en las últimas décadas. No obstante, todos los esfuerzos parecen haber sido casi en vano.

En España, por ejemplo, se diagnostican más del doble de casos de cáncer de piel que hace 30 años y en Estados Unidos crece su incidencia un 4,2% anual.

SEGUNDO PIE

Curiosamente, las poblaciones que pasan más tiempo al aire libre, que habitan zonas con mayor intensidad de radiación solar –como altitudes elevadas o cercanas del Ecuador-, presentan una tasa menor de cáncer de piel.

TERCER PIE

El melanoma es el cáncer de piel menos frecuente, pero más mortal. Pues bien, en casi todos los casos el melanoma aparece en zonas del cuerpo que nunca se exponen al sol. Este hecho ha levantado las sospechas de algunos investigadores, entre los que destacan el endocrinólogo Michael F. Holick, que se preguntan si no existen otras variables involucradas en la génesis de ese tipo de cáncer de piel.

Holick nos proporciona otro dato curioso –la cola del gato-, a saber, que la exposición laboral al sol se relaciona con menor incidencia de melanoma. 

Aquí hay gato encerrado

“Haber gato encerrado” es una expresión que significa que hay algo sospechoso

CUARTO PIE

Un metaanálisis de 2017 concluye que no existen datos estadísticamente significativos que demuestren que el uso de las cremas protectoras disminuya el riesgo de padecer melanoma. Otros estudios afirman que, si bien las cremas solares protegen contra las quemaduras, apenas existe evidencia científica para afirmar que su uso diario sea una herramienta útil en la prevención del cáncer de piel.

A decir verdad, parece haberse demostrado cierta relación entre el uso de cremas y la reducción de la tasa del carcinoma de células escamosas. No obstante, nada apunta a que contribuya en la prevención de los otros dos tipos de cáncer de piel.  

QUINTO PIE

El citado metaanálisis revela un dato estremecedor. En latitudes superiores a los 40º -más al norte de Madrid, New Jersey, Roma, Pekín, por ejemplo-, el uso de crema protectora podría contribuir al riesgo de melanoma.

A continuación trataremos de hallar al gato entero.

CREMAS SOLARES. TIPOS Y MECANISMOS DE ACCIÓN

Las cremas protectoras pueden clasificarse según los tipos de agentes o filtros que se encuentren en su composición. Existen dos clases de agentes: los físicos –minerales o inorgánicos- y los químicos –orgánicos-.

Los filtros físicos están constituidos por partículas –otros, por nanopartículas- de óxido de zinc y dióxido de titanio (el más usado), que al ser opacas actuarían como espejos, bloqueando y reflejando todas las longitudes de onda de la radiación ultravioleta. También poseen propiedades fluorescentes, que permiten la absorción de la radiación y su devolución en forma de radiación de menor energía. La ventaja de las cremas solares con agentes físicos es que no pierden efectividad con el paso del tiempo, aunque presentan el inconveniente de dejar rastros blanquecinos antiestéticos y deshidratar la piel.

Filtro físico versus filtro químico

Los filtros químicos absorben la radiación y emiten energía térmica. Pero no absorben toda la longitud de onda ultravioleta, sino sólo aquella eritemógena o productora de quemadura. Cuentan con la ventaja de ser hidratantes y, gracias a su fácil absorción, no dejan rastros. Su desventaja es que se degradan y pierden propiedades con el paso del tiempo, lo que requiere su aplicación periódica. Aunque para evitar este inconveniente, algunas cremas añaden a su composición otro agente químico: un fotoestabilizador.  

Entre la infinidad de agentes químicos destacan los que protegen frente a la radiación UVA, como la avobenzona –el más común, encontrándose en el 70% de las cremas solares y oxibenzona; los que proporcionan protección contra la radicación UVB, como el octocrileno; y los filtros de amplio espectro –UVA y UVB- como el ecamsule.

Existen las cremas solares exclusivamente con filtros físicos, otras sólo con filtros químicos, aunque en la actualidad muchas marcas combinan en el mismo producto ambos tipos de agentes protectores.

Antiestético filtro físico, aunque menos tóxico

Antiestético filtro físico, aunque menos tóxico (si no contiene nanopartículas)

EFECTOS NOCIVOS DE LAS CREMAS SOLARES

Se han descrito irritaciones cutáneas y reacciones alérgicas tras la aplicación de filtros químicos, aunque son problemas menores.

Un estudio de la Agencia Americana del Medicamento (FDA), publicado en la prestigiosa revista médica Journal of the Amerian Medical Association (JAMA), ha concluido que los agentes químicos de las cremas solares son absorbidos por la piel y llegan a la sangre. Se detectaron concentraciones de avonbenzona, oxibenzona, octocrileno y ecamsule muy por encima de los límites considerados seguros por la propia agencia. Por si fuera poco, algunas cremas incluyen el octinoxato, que ayuda a la penetración de otros químicos.

El Centro para el Control de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) ha descubierto que el 97% de los estadounidenses contiene oxibenzona en el organismo.

Estos agentes químicos se relacionan no sólo con alergias cutáneas por exposición al sol, sino con la disrupción endocrina y el daño celular.

¿QUÉ ES UN DISRUPTOR ENDOCRINO?

Una investigación realizada por el Centro de Evaluación e Investigación de Fármacos de Silver Spring, en Maryland (Estados Unidos), nos advierte de los posibles efectos nocivos de las cremas solares. Según se afirma en las conclusiones, se necesitan más estudios para comprender la magnitud de su toxicidad, aunque dan por sentado el efecto más conocido de los ingredientes activos de las cremas: su acción como disruptores endocrinos.

En pocas palabras, un disruptor endocrino es una sustancia química que desequilibra el sistema hormonal o endocrino. Las hormonas actúan como mediadores y señalizadores, transportando información y conectando los diferentes órganos del cuerpo. Estas señales pueden ser interferidas por los disruptores, bien incrementándolas o disminuyéndolas, lo cual origina efectos biológicos nada deseables.

Los disruptores endocrinos se han asociado a:

  • Trastornos de la salud reproductiva femenina: ovarios poliquísticos, endometriosis, pubertad precoz, infertilidad e incluso cáncer de mama.
  • Alteraciones de la salud reproductiva masculina: disminución de la calidad y cantidad de esperma, cáncer de próstata y testículo.
  • Trastornos metabólicos: obesidad y diabetes.
  • Enfermedades neurodegenerativas, como el Parkinson. También se relacionan con alteraciones tales como el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH).
  • Afectación del sistema inmunitario.
  • Trastornos cardiovasculares.
  • Otros trastornos como la esclerosis múltiple, el síndrome de fatiga crónica y la fibromialgia.

Se ha demostrado que la oxibenzona, el filtro químico de uso más común, provoca un efecto estrogénico y antiandrogénico. Si se combina con octinoxato, que no es infrecuente, puede reducir los niveles de testosterona en hombres en un plazo de aplicación de una semana.

Disruptor endocrino

El disruptor reemplaza a la hormona en el receptor celular y ocasiona alteraciones biológicas.

EFECTOS NOCIVOS DE LAS CREMAS SOLARES SOBRE LAS CÉLULAS FAVORECEN EL CÁNCER DE PIEL

En nuestra opinión, el mecanismo principal por el que las cremas solares dañan las células de la piel tiene un carácter comportamental. El hecho de aplicarse protección proporciona una falsa sensación de seguridad, que trae como resultado tiempos excesivos de exposición solar. Es decir, muchas personas se embadurnan de crema creyendo que así podrán permanecer bajo el sol indefinidamente. 

Debe tenerse en cuenta ningún protector solar químico impide por completo que la radiación ultravioleta profundice en la piel. Ni siquiera los de amplio espectro. Si así fuera, no obtendríamos el preciado bronceado. Los filtros químicos absorben las longitudes de onda eritemógenas de la radiación ultravioleta, es decir, aquellas que nos producen quemaduras. Sin embargo, permiten el acceso de buena parte de la radiación UVA, que nos proporciona el bronceado y, en exceso, genera daños celulares. Al eliminar la preciosa señal de alarma que supone el enrojecimiento –o eritema- nos creemos inmunes al daño solar. Y no es así.

De modo que una sobreexposición al sol, por muy cubiertos de crema que estemos, ocasiona los daños celulares por estrés oxidativo relacionados con el riesgo de cáncer de piel.

LAS CREMAS SOLARES LIBERAN RADICALES LIBRES

Se ha descubierto que la oxibenzona genera radicales libres en presencia de radiación solar. De hecho, hay estudios que demuestran que la cantidad de radicales libres liberados por los filtros solares, tanto por los químicos como los físicos de nanopartículas, superan por mucho a los generados por la exposición al sol sin protección.

Por último, un reciente estudio de la FDA ha concluido que un derivado de la vitamina A, el palmitato de retinol -ingrediente de casi la mitad de cremas solares-, puede acelerar el desarrollo de tumores y lesiones cutáneas en presencia de luz solar. Se sabe que el palmitato de retinol expuesto a la radiación ultravioleta libera radicales libres que dañan el ADN de las células.

El Environmental Workimg Group (EWG) y el Consumer Report, después de analizar más de 1000 cremas solares, apercibe a los consumidores de los riesgos asociados con los protectores solares. Sugiere que la absorción cutánea y distribución sistémica de los agentes químicos podría constituir un mecanismo potencial responsable del cáncer de piel.

Los ingredientes químicos de las cremas protectoras liberan los temidos radicales libres

Los temidos radicales libres, sospechosos de producir cáncer de piel, también son generados por los ingredientes químicos de las cremas solares

INSUFICIENCIA DE VITAMINA D

En parte, los efectos nocivos de las cremas solares se deben a su capacidad de bloquear la síntesis cutánea de vitamina D. Léase Los beneficios de la exposición al sol

Un estilo de vida entre 4 paredes -y techo- sumado a la aplicación de protectores solares cuando llega el buen tiempo, son los responsables de la epidemia de insuficiencia de vitamina D que la humanidad de occidente padece. Para que se haga una idea, el 86% de la población europea presenta déficit de dicha vitamina.

Su función más conocida es la regulación del metabolismo del calcio y el fósforo, por lo que es imprescindible para una adecuada salud ósea. Pero aún hay más, la vitamina D está involucrada en la mayoría de funciones metabólicas, en la transmisión neuromuscular y en la defensa inmunitaria.

Por tanto, no es sorprendente que, dada su enorme importancia, la insuficiencia de vitamina D incremente el riesgo de padecer trastornos metabólicos (diabetes, hipercolesterolemia,…), enfermedad cardiovascular, enfermedad autoinmune, cáncer de mama, colorrectal, de vejiga, etc.

EFECTOS NOCIVOS AÑADIDOS EN PROTECTORES SOLARES EN SPRAY

Los potenciales efectos nocivos de las cremas solares se incrementan con el uso de los protectores en spray, como consecuencia de la posible inhalación de los agentes físicos y químicos. Estos afectarían localmente al sistema respiratorio, además de difundirse de forma sistémica al atravesar la mucosa respiratoria y pasar a la sangre.

Efectos nocivos añadidos en los protectores en spray

Las nanopartículas (partículas ultrafinas) de agentes físicos, usadas en los sprays protectores, son inhaladas con facilidad y ejercen efectos nocivos sobre las vías respiratorias. De ahí podrían pasar a la sangre, atravesar la barrera hematoencefálica y ejercer un efecto neurotóxico.

La Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer ha señalado que la inhalación de nanopartículas de dióxido de titanio ocasiona inflamación de las vías aéreas y lesión del epitelio pulmonar. Además, advierte de los posibles efectos cancerígenos de las mismas.  

LOS MÁS AFECTADOS: EMBARAZADAS, LACTANTES Y NIÑOS

El EWG enfatiza la advertencia contra el uso de protectores solares, especialmente de oxibenzona, en niños, embarazadas y lactantes. La razón es doble y resulta de una lógica aplastante:

  • Los fetos, bebés y niños de corta edad poseen menor capacidad de neutralizar, desintoxicar y excretar los químicos de su organismo.
  • El desarrollo y crecimiento incrementa la fragilidad y vulnerabilidad frente a los tóxicos.
  • En el caso de los niños, al ser su superficie cutánea mayor que la del adulto en relación con su peso corporal, la dosis de químicos absorbida en mayor.

Efectos nocivos de las cremas solares

CONCLUSIÓN

La exposición prolongada al sol es perjudicial. No le quepa la menor duda. De ahí que debamos protegernos, sobre todo en verano, a determinadas horas y en elevada altitud. Sin embargo, protección no es sinónimo de crema solar. Este es el mensaje que nos han mandado los gobiernos y hemos acabado interiorizando bajo la atenta mirada y estricta presión de la industria. Industria que retrasa y ralentiza las investigaciones que exponen los efectos nocivos de las cremas solares.

La protección solar va más allá de la crema o el spray. La mejor protección es, sin duda, la ropa, la sombra, los gorros, y una dosis pequeña de sentido común.

Toda la evidencia recogida en este post demuestra que la toxicidad de las cremas protectoras se encuentra asociada al hecho de que las campañas de protección contra el cáncer de piel hayan fracasado y éste siga aumentado cada año. Parece que ni proporcionan la protección que se esperaba ni son inocuas, antes bien, poseen una potencial capacidad de producir cáncer de piel.

También se encuentra relacionada con dicho fracaso la debilidad de nuestro sentido común. El sentido común, que es el menos común de los sentidos –por desgracia-, nos conduce a una exposición progresiva y a evitar la sobreexposición. Sin embargo, es tan frágil este sentido que se pierde por completo cuando nos aplicamos las cremas solares recomendadas por las divinizadas autoridades. En ese momento nos creemos que somos inmunes al daño que puede infligirnos el sol y permanecemos horas y horas bajo la radiación UV acumulando exposición.

Efectos-nocivos-de-las-cremas-solares-y-el-sentido-común

 

RECOMENDACIONES FINALES

Nosotros recomendamos evitar el uso de cremas solares convencionales. En primer lugar, porque son perjudiciales para la salud y, en segundo lugar, porque es un modo de presionar a la industria. Industria que continuará produciendo cremas solares con los agentes perjudiciales descritos, si no se toman medidas. Y los gobiernos no parece que tengan el poder suficiente. En nuestra opinión, el modo más eficaz para que modifique su producción tóxica es hacerle perder dinero. Por lo tanto, la única acción a nuestro alcance es no comprar cremas solares. Si muchos hiciéramos esto, otro gallo cantaría. Ya conoce el dicho “el pueblo unido, jamás será vencido”.

La mejor alternativa, si no está dispuesto a dejar de lado la crema solar, son los filtros físicos sin nanopartículas. Las nanopartículas son tan pequeñas que pueden ser absorbidas por la piel y provocar efectos nocivos. Además, esta clase de agentes físicos sin nanopartículas no interaccionan con la piel al liberar radicales libres. Eso sí, asegúrese de que la crema no incluya otros agentes químicos. Y por último, prepárese para el color blanco lechoso que adquirirá su piel tras la aplicación del filtro solar físico. Seguro que atraerá las miradas.

Aunque existen cremas solares naturales, no podemos darle nuestra opinión al respecto. Más adelante investigaremos sobre su eficacia. Con todo, dudamos de que sean tan efectivas como las convencionales para evitar las quemaduras. Tal vez potencien los sistemas de protección naturales de la piel. 

PRÓXIMO POST

La piel posee sus propios mecanismos de protección contra la radiación ultravioleta. Usted podrá fortalecerlos a través de una dieta rica en alimentos con carotenoides y flavonoides. Pero de la protección endógena trataremos en otro post.

P´REZ&MÜLLER

protección dietética frente a la radiación ultravioleta

Protección dietética frente a la radiación ultravioleta

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