ADN fetal en vacunas

¿ADN FETAL EN VACUNAS? RIESGOS PARA LA SALUD

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Hace unos días se emitió en televisión española un fragmento de la homilía dominical oficiada por un obispo católico. Sus palabras aludían a la influencia que sobre los investigadores ejerce el demonio, persuadiéndolos e incitándolos a diseñar vacunas con células de fetos abortados. La representante de un partido político negó rotundamente las afirmaciones del clérigo y los tertulianos del programa de televisión se rieron abiertamente de las mismas.

No obstante, y a pesar de la perplejidad de los tertulianos del programa de televisión, el debate sobre la utilización de líneas celulares de fetos humanos en la fabricación de vacunas infantiles no es nuevo. Desde una perspectiva ética y religiosa lleva produciéndose desde hace más de 40 años.

Actualmente, se han sumado al debate numerosos investigadores que advierten, ya no en clave religiosa sino médica, que la presencia de ADN fetal en vacunas puede ser enormemente perjudicial para la salud.

ADN FETAL EN VACUNAS Y AUTISMO

Tal es el caso de la experta mundial en genética y especialista en la investigación y utilización de células madre, Theresa Deisher. quien afirma que el ADN fetal hallado en numerosas vacunas infantiles, podría ser responsable, al menos en buena parte, de la elevada incidencia del trastorno del espectro autista (TEA) en nuestros días. Al menos esa es la conclusión de un estudio liderado por ella y titulado Epidemiologic and molecular relationship between vaccine manufacture y austism sprectrum disorder prevalence (Relación epidemiológica y molecular entre la fabricación de vacunas y la prevalencia del desorden del espectro autista).

LA PRUEBA MOLECULAR

Theresa Deisher ha demostrado que el cerebro y la sangre de niños diagnosticados de autismo contienen numerosas mutaciones, que no se hallan presentes en sus padres. Deduce que han sido ocasionadas por algún evento después del nacimiento y dirige su atención hacia las vacunas.

Según afirma la Dra. Deisher, estas mutaciones pueden originarse cuando los fragmentos de ADN fetal contenido en las vacunas se insertan e integran en el ADN del receptor de la vacuna. A estas inserciones de material genético ajeno les atribuye la responsabilidad no sólo del origen de enfermedades neurológicas, sino de las autoinmunes e, incluso, del cáncer.

El citado estudio concluye que:

Las vacunas fabricadas con líneas celulares fetales humanas contienen niveles contaminantes inaceptablemente altos de fragmentos de ADN fetal. El genoma humano contiene naturalmente regiones que son susceptibles a la formación de ruptura de la doble cadena y mutagénesis de inserción en el ADN. El Wakefield Scare creó un experimento natural que puede demostrar la relación causal entre las vacunas fabricadas con líneas celulares fetales y la prevalencia del Trastorno del Espectro Autista.

LA PRUEBA EPIDEMIOLÓGICA

La doctora Deisher también aporta en su estudio pruebas epidemiológicas. Según refiere, antes de 1980 el TEA era una enfermedad muy rara, prácticamente desconocida. La prevalencia del TEA comenzó a incrementarse posteriormente, coincidiendo con la aparición y utilización de forma masiva de vacunas con ADN fetal humano. Y esto no es una declaración hecha a ojo de buen cubero. Deisher encuentra una correlación estadísticamente fuerte entre el aumento de la prevalencia de TEA y el inicio de la fabricación de vacunas con líneas celulares de fetos.

A finales de la década de los 80, la prevalencia del TEA volvió a dar otro salto hacia arriba al introducirse, junto a los restos de tejidos fetales, el timerosal – derivado del mercurio del que escribiremos más adelante-.

Curiosamente, la prevalencia del TEA se redujo entre los años 1998 y 2001, cuando un porcentaje amplio de la población dejó de vacunar a sus hijos con la triple vírica como consecuencia del polémico e impugnado informe del Dr. Andrew J. Wakelfield, en el que demostraba la relación entre esta vacuna y el TEA. 

CARTA ABIERTA A LOS LEGISLADORES SOBRE EL ADN FETAL EN VACUNAS

Theresa Deisher advierte, en una carta abierta a los legisladores, acerca del riesgo para la salud de las vacunas que contienen ADN humano. Puede leer íntegramente la carta en la web de la organización de investigación que ella misma dirige www.soundchoice.org/open-letter-to-legislators.

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P´REZ&MÜLLER

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Comments

  1. El articulo es muy interesante, conozco gente que han sufrido efectos secundarios en las vacunas y muy graves.

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