IONES NEGATIVOS: QUÉ SON Y BENEFICIOS PARA LA SALUD

 

Desde la más remota antigüedad se conoce la influencia sobre la salud de algunas condiciones meteorológicas y ciertos lugares. No pasó desapercibido para el ser humano que en las horas previas a una tormenta, la exposición a algunos vientos secos y cálidos, así como la fase de luna llena desencadenaban efectos perturbadores. Por el contrario, el aire fresco de la montaña, los bosques, las corrientes de agua y la orilla del mar generaban bienestar. Aún no se sospechaba que el desequilibrio en la relación de iones negativos y positivos de la atmósfera era el responsable.

En el siglo XVIII y XIX, comenzaron a ver la luz los primeros hallazgos sobre la electricidad. Las investigaciones de Benjamín Franklin, Luigi Galvani, Alessandro Volta, Michael Faraday (descubridor de los iones), Thomas Edison y Nikola Tesla, entre otros, consolidaron el descubrimiento del fenómeno eléctrico.

A la sazón, muchos se preguntaban si los efectos sobre la salud de las citadas condiciones climáticas y lugares no tendrían que ver con las cargas eléctricas de los iones. Habría que esperar hasta el siglo XX para descubrir que el contenido eléctrico de la atmósfera es biológicamente activo.

En la actualidad se ha acumulado suficiente evidencia para afirmar que la sobrecarga de iones positivos produce irritabilidad, cefaleas, alteración del estado de ánimo, insomnio, fatiga, enfermedades respiratorias, etc. Sin embargo, cuando el aire que respiramos contiene un exceso de iones negativos los efectos incluyen aumento de la vitalidad, capacidad de concentración, atención, reducción del estrés, la ansiedad, la depresión, e incluso de la capacidad cardiopulmonar.

QUÉ SON LOS IONES

Para que entienda con facilidad qué son los iones recurriremos a un modelo atómico sencillo.

Un átomo está formado por el núcleo, donde se encuentran los protones, que son partículas con carga positiva. Alrededor del núcleo orbitan los electrones, partículas con carga negativa. Se dice que un átomo está en equilibrio cuando el número de protones y electrones es el mismo.

Cuando el átomo cede o gana electrones, pierde el equilibrio y se convierte en un ión. El ión puede poseer carga positiva, si ha perdido electrones; o carga negativa, si los ha ganado.

No sólo los átomos pueden encontrarse en estado ionizado. En la atmósfera existen distintos tipos de partículas con carga eléctrica, como las moléculas. De hecho, la mayor parte de los iones negativos presentes en el aire son el resultado de la ganancia de un electrón de la molécula del oxígeno (O2). Entre los iones positivos destacan los del dióxido de carbono (CO2).

Modelo atómico

Modelo atómico de Bohr

EQUILIBRIO DEL AIRE ATMOSFÉRICO

En la atmósfera existen átomos y moléculas en estado de equilibrio. Pero también hay infinidad de iones. De hecho, si no los hubiera, la vida sobre el planeta estaría en riesgo. La ionización del aire atmosférico es imprescindible.

Pues bien, constantemente se están formando iones, como resultado de la radioactividad natural. Los átomos neutros (o en equilibrio) del aire, cuando son bombardeados por las partículas subatómicas alfa y beta (de los radioisótopos presentes en la corteza terrestre y en el aire), pierden electrones y se convierten en iones positivos. Igualmente sucede por la radiación cósmica, la radiación gamma y la ultravioleta. Todas estas fuentes de energía generan iones positivos.

Los electrones liberados son captados por átomos y moléculas neutras para formar iones negativos (principalmente el oxígeno). Por otra parte, los iones positivos, que constantemente se están formando, son neutralizados por los iones negativos. Estos procesos generan un equilibrio dinámico, de modo que la concentración de iones en la atmósfera es bastante constante.

Puede afirmarse que, en general, la atmósfera se encuentra en estado de equilibrio iónico, siendo la relación entre iones positivos e iones negativos alrededor de 5/4. Es decir, 5 iones + por cada 4 -.

PÉRDIDA DEL EQUILIBRIO EN EL AIRE ATMOSFÉRICO

 Pese al equilibrio general de la naturaleza, existen lugares y momentos en los que el aire que respiramos pierde ese equilibrio dinámico general y se descompensa. La concentración de iones puede variar notablemente en función de factores naturales, como la localización geográfica, las condiciones meteorológicas, climáticas, vegetación, corrientes de agua,… y factores artificiales, como la contaminación, sistemas de aire acondicionado, pantallas de computadoras,…

CUANDO LOS IONES POSITIVOS PREDOMINAN EN EXCESO

El aire de la atmósfera se carga de iones positivos al aproximarse una tormenta. Desde la antigüedad, se había observado que en las horas previas a una tormenta, tanto los animales como los seres humanos modificaban su comportamiento. Se ha demostrado que los seres vivos, sobre todo algunos, son sensibles a los cambios de la presión atmosférica. Pero no sólo se trata de eso. El aumento de la concentración de iones positivos, que precede a una tormenta, puede modificar la bioquímica y el equilibrio metabólico de los organismos vivos.

Ciertos tipos de vientos cálidos y secos transportan iones positivos. Célebre es el Foehn, también llamado viento de las brujas, que sopla en los Alpes. Tradicionalmente se ha relacionado con un incremento de los casos de enfermedad cardiorrespiratoria, riñas, suicidios y accidentes. Otros vientos que congestionan el aire con iones positivos y la sabiduría popular ha asociado con trastornos de la salud son el Mistral de la costa Azul, el Chinook de las Rocosas, el Sirocco en Italia, la Tramuntana en el Noroeste español, el Santa Ana en California, el Sharav en Israel,…  

Durante la fase de luna llena, momento en que se encuentra más próxima a la Tierra, el aire atmosférico se descompensa en favor de los iones positivos. En la Edad Media se relacionaba la luna llena con los cambios de humor de las personas, incluso con ciertos tipos de locura. De ahí el término lunático.

Fase de luna llena e iones negativos

EL PARAÍSO DE LOS IONES POSITIVOS: NUESTRO HOGAR

En la actualidad, la fuente más importante de desequilibrio iónico del aire la encontramos en la tecnología.

El aire de los lugares densamente poblados, como las ciudades, sobre todo si están muy industrializadas, se encuentra repleto de iones con carga positiva. Esto es el resultado de la contaminación atmosférica: del humo de los vehículos y la actividad industrial.

Con todo, el aire más viciado e ionizado positivamente lo hallamos en el interior de nuestros puestos de trabajo y hogares. El uso de sistemas de aire acondicionado y de calefacción, aparatos eléctricos, fotocopiadoras, pantallas de ordenador, televisión, fibras sintéticas en las construcciones y mobiliario,… generan infinidad de iones positivos, que se acumulan y permanecen durante días, si no se toman medidas.

CUANDO PREDOMINAN LOS IONES NEGATIVOS

Durante las tormentas eléctricas, los relámpagos cargan el aire con iones negativos, alcanzando concentraciones elevadísimas. Así sucede que cuando ha pasado la tormenta, las personas se sienten aliviadas y con sensación de bienestar físico y psicológico.

Al pie de las cascadas se generan infinidad de iones negativos. Esto es debido al conocido efecto Lenard, que recibe su nombre en honor al premio Nobel de física Philipp Eduard Anton von Lenard. Las gotitas de agua producidas al agitarse el agua chocan entre sí, se rompen y liberan electrones, que son capturados por la molécula de oxígeno para formar iones negativos. Lo mismo sucede, aunque en menor escala, a orillas del mar (olas), durante una lluvia intensa y junto a los ríos o arroyos.

Habitualmente solemos ir a disfrutar de la playa o los ríos durante los días soleados, y en verano. De este modo obtenemos un doble beneficio. La concentración de iones negativos es mayor en los días claros que en los nublados; y en verano que en invierno, como consecuencia de la mayor radiación ultravioleta.

Otra localización geográfica cuyo aire contiene una concentración de iones negativos muy elevada es la montaña. En altitud elevada, como consecuencia de la radiación ultravioleta y cósmica fuerte, los niveles de iones con carga negativa son mucho mayores que a nivel del mar.

La fotosíntesis o actividad clorofílica de las plantas libera electrones durante el día. Estos son captados por los átomos o moléculas del aire produciendo iones negativos. De ahí la elevada concentración de iones negativos en las zonas con mucha vegetación, como los bosques.

Bosques y cascadas, repletos de iones negativos

EFECTOS NOCIVOS DE LOS IONES POSITIVOS

Para comprender mejor y otorgar la importancia que se merecen los iones negativos, hemos de dar un repaso somero en torno a los perjuicios para la salud de los iones positivos.

Un alto porcentaje de la población es especialmente sensible a los iones positivos y se afecta con mucha facilidad. En cualquier caso, la experiencia nos muestra que tras la exposición a un ambiente con elevados niveles de iones positivos nos sentimos fatigados, irritables, letárgicos, ansiosos, incluso depresivos, nos duele la cabeza, nos cuesta conciliar el sueño,  y empeoran ciertos padecimientos respiratorios (rinitis, asma, etc.).

Los primeros estudios sobre los efectos de la ionización del aire se realizaron en la década de los 30. Investigadores alemanes descubrieron que la exposición a los iones positivos afecta a la actividad fisiológica. Se incrementa la frecuencia cardíaca, la tensión arterial y la tasa metabólica. Otros efectos subjetivos hacen aparición, tales como fatiga, sensación de falta de aire, dolores de cabeza, etc.

En los años 60, Albert Krueger, patólogo y bacteriólogo de la universidad de Berkeley (California), demostró que la exposición a una ambiente con carga electropositiva afecta a la bioquímica de los organismos vivos. Concretamente:

  • Incremento de los niveles de serotonina. Así como los niveles bajos de serotonina se asocian con trastornos del estado de ánimo, los elevados se asocian con cefaleas, falta de aire, rinitis, diarrea y en general, a un estado de ansiedad, excitación, irritabilidad e hiperactividad.
  • Deficiencia suprarrenal. Como sucede tras la exposición prolongada a un estrés agudo, durante la fase de agotamiento del síndrome de adaptación descrito por Seyle. Léase Adaptógenos: olvide el estrés y la falta de energía.
  • Hipotiroidismo, lo que se traduce en fatiga, apatía, debilidad muscular, etc.
  • El resultado final es agotamiento, trastornos del ánimo, ansiedad y depresión.

Efectos perjudiciales de los iones positivos

OTROS ESTUDIOS MÁS RECIENTES

Felix G. Sulman, de la universidad Hebrea de Jerusalen, ha confirmado los efectos perjudiciales de los iones positivos sobre la salud. Después de estudiar el perverso viento Sharav, comprobó la elevación de los niveles de serotonina, lo que describió con el nombre de Síndrome de Irritación por Serotonina.

Udermann y Fischer han demostrado que la exposición a elevadas concentraciones de iones positivos incrementa la secreción de norepinefrina (o noradrenalina) en menos de 24 horas. Esta hormona es segregada principalmente por las glándulas suprarrenales en respuesta a agentes estresantes. Entre sus efectos fisiológicos destacan la elevación de la frecuencia cardíaca, de la glucosa en sangre, del flujo sanguíneo al músculo, etc. Estas son las típicas respuestas del organismo al estrés agudo, que definen la reacción de lucha o huida (léase Adaptógenos: olvide el estrés y la falta de energía). A partir de los 3 días, los niveles de norepinefrina comienzan a normalizarse, pero se entra en la fase de agotamiento, que se caracteriza por la falta de energía, vitalidad y la predisposición a diversas enfermedades.

Goldstein y Arshavskaya aislaron ratones en recipientes herméticos de donde se habían eliminado todos los iones negativos. Descubrieron que, después de un tiempo de exposición prolongada, la tasa de muerte acelerada se había incrementado excepcionalmente. El hallazgo se relacionó con alteraciones en la regulación neurohormonal y una insuficiencia hipofisaria

Un equipo de científicos rusos, encabezado por Livanova, concluyó que si al mismo tiempo los sujetos en estudio eran expuestos a iones negativos, no aparecían los efectos fisiológicos nocivos del estrés agudo.  Es decir, los iones negativos contrarrestaban los efectos perjudiciales de los positivos.

Ahora usted comprenderá lo escrito en el Talmud en referencia al viento Sharav, que carga el aire de iones positivos:

No pronunciarás ninguna sentencia de muerte cuando sople el Sharav

BENEFICIOS PARA LA SALUD DE LOS IONES NEGATIVOS

A la ciencia le encanta meter la nariz en casi todo. Decimos “casi”, porque hay áreas del conocimiento vetadas por normativa dogmática. Sin embargo, no es el caso de los efectos de la ionización atmosférica, que desde principios del siglo XX han sido objeto de investigación científica.

Se ha demostrado que los iones negativos neutralizan los iones con carga opuesta, por lo que el primer beneficio sería evitar los efectos nocivos de los iones positivos. Por otra parte, se sabe que producen efectos biológicos beneficiosos en el ser humano, entre los que pueden citarse:

  • Disminuyen la fatiga y el estrés psicológico.
  • Mejoran el estado de ánimo.
  • Reducen los síntomas de ansiedad y depresión.
  • Facilitan la conciliación del sueño.
  • Incrementan el estado de alerta y el rendimiento cognitivo.
  • Limpian el aire de material particulado nocivo para nuestra salud.
  • Limpian el aire de bacterias, hongos y alérgenos.
  • Alivian notablemente los síntomas de alergias al polvo, a las esporas de los mohos y otros alérgenos.
  • Mejoran la función respiratoria pulmonal y mitcondrial.
  • Aumentan los niveles de ciertas enzimas antioxidantes, como la Superóxido Dismutasa.
  • Reducen la tensión arterial.
  • Facilitan la cicatrización de heridas. Aceleran la curación de heridas crónicas. 

 

Efectos positivos de los iones negativos

A continuación profundizamos en los más importantes beneficios, de los que la ciencia ha acumulado mayor evidencia. Ya sabe, si nos ha leído anteriormente, que en el cuerpo del escrito hacemos alusión a estudios, revisiones, metaanálisis, etc., sin aportar referencias bibliográficas. Como mucho hacemos alusión al autor o autores de los estudios. Si desea más información, al final del post incluimos un epígrafe exclusivamente para que pueda consultar algunas referencias científicas.

LOS IONES NEGATIVOS LIMPIAN EL AIRE DE CONTAMINANTES

Una amplia revisión científica llevada a cabo en 2018 ha concluido que los iones negativos podrían ser una estrategia eficaz para eliminar el material particulado suspendido en el aire.

El material particulado (MP) está formado por una combinación compleja de micropartículas de diferentes tamaño. Entre sus componentes se encuentran los sulfatos, amoníaco, metales, cenizas metálicas, carbón, nitratos, polvo de minerales, materiales de origen biológico, etc. 

Se ha demostrado que la exposición crónica al MP incrementa la incidencia de enfermedades respiratorias, cardiovasculares e incluso cáncer de pulmón. El panorama se complica como consecuencia de que otros compuestos son absorbidos por el MP, incrementando su toxicidad. Tal es el caso de los hidrocarburos aromáticos policíclicos (benzopirenos,…), aldehídos, fenoles, cresoles, etc. 

Imagínese la cantidad de contaminantes que respiramos diariamente. Para hacerse una somera idea realice un pequeño cálculo. Usted respira un promedio de 5 litros de aire cada minuto, lo que hace un total de 7200 litros al día. Por muy pequeña que sea la concentración de MP (que no lo es en ciertos lugares), a lo largo del tiempo usted acumula un volumen nada despreciable de contaminantes en su organismo.

Las partículas de mayor tamaño quedan atrapadas en las vías respiratorias produciendo efectos nocivos a ese nivel. Sin embargo, las de menor tamaño pueden atravesar la barrera alveolar y llegar al torrente sanguíneo. Así son distribuidas por todo el organismo, pudiendo afectar a cualquier órgano.

Un estudio muy reciente evidencia que en el emblemático parque madrileño del Retiro existe un 50% menos contaminación que en las áreas circundantes.

Pero no queda la cosa ahí. Se ha demostrado que incrementar la concentración de iones negativos del aire reduce la presencia de ácaros, bacterias, virus, esporas de moho, polen, otros alérgenos, etc.

ELIMINAN LAS BACTERIAS Y HONGOS

Albert Krueger, tras recopilar un sinfín de datos experimentales, afirma que existe evidencia convincente que demuestra el potencial de los iones negativos y positivos para:  

  • Inhibir el crecimiento de bacterias y hongos en medios sólidos. 
  • Eliminar las formas vegetativas de bacterias suspendidas en el agua.
  • Reducir el recuento viable de aerosoles bacterianos.

Aunque los iones de ambas cargas poseen efectos bacterioestáticos y bactericidas, no cabe duda, según las pruebas aportadas hasta el momento, de que para nuestra salud es preferible la exposición a los iones negativos. Entre otras razones, según afirma el mismo Krueger, por su mayor potencial letal sobre las bacterias.

Otros estudios revelan el efecto letal de los iones negativos sobre la Cándida Albicans, la Salmonella enteritidis y la Pseudomona aureoginosa.

Científicos del Departamento de Agricultura de Estados Unidos han comprobado que al ionizar negativamente el aire de los corrales de aves, disminuyen en más del 90% los niveles de polvo, material particulado y salmonella. De este modo han conseguido reducir hasta un 95% la transmisión de la salmonella entre las aves de corral.

En algunos hospitales se han instalado aparatos generadores de iones negativos. Se ha demostrado una reducción de la transmisión de enfermedades infecciosas, también denominadas nosocomiales.

Hospitales y aeroionoterapia

La OMS no contempla la aeroionoterapia como medida preventiva frente a las infecciones nosocomiales. Debería hacerlo, teniendo en cuenta la evidencia disponible.

BENEFICIOS PARA EL SISTEMA INMUNITARIO Y LA FUNCIÓN RESPIRATORIA

En 2017 se llevó a cabo un ensayo clínico en las montañas del Parque Nacional Hohe Tauern (Großkirchheim, Austria). Se trataba de descubrir el efecto de los iones negativos sobre la reactividad inmunológica, en la respuesta al estrés fisiológico y en las variables psicológicas asociadas con el estrés.

Los participantes, todos con niveles de estrés moderados a altos, se dividieron en tres grupos. El primero se expuso al aerosol de una cascada alpina durante 1 hora. El segundo grupo permaneció en la montaña, pero en un lugar distante. Y el grupo de control se quedó en casa haciendo su vida habitual.

Los sujetos de los dos primeros grupos mostraron una mejoría de la función pulmonar y de la mayoría de los parámetros de estrés fisiológico. Sólo quienes se expusieron al aerosol de la cascada obtuvieron beneficios en el sistema inmunitario y en la mayoría de los parámetros psicológicos. Ni que decir tiene que los que se quedaron en casa no lograron ningún beneficio adicional.

Otros estudios han evidenciado no sólo una mejora de la función respiratoria a nivel pulmonar, sino mitocondrial. La mitocondria, orgánulo diminuto presente en el interior de las células, también “respira”. Usa el oxígeno para producir energía y mantener vivo el organismo. Pues bien, la exposición a iones negativos del aire incrementa la eficacia de la respiración mitocondrial. Este podría ser el mecanismo a través del que los iones, reducen la fatiga, incrementan el nivel de energía y mejoran el bienestar.

De lo expuesto en éste y en los dos epígrafes previos se desprenden los enormes beneficios de los iones negativos en la prevención de las enfermedades respiratorias

Iones negativos contra las enfermedades respiratorias

LOS IONES NEGATIVOS AUMENTAN EL BIENESTAR Y CONFORT PERSONAL

Se ha podido demostrar que la permanencia relativamente prolongada (6 horas) en atmósferas con concentraciones altas de iones negativos se asocia a una sensación de bienestar y confort. Los sujetos participantes en los diferentes estudios percibieron cambios significativos en su estado de ánimo, tales como mejoras significativas en la relajación, calma, tranquilidad y una reducción de la tensión e irritabilidad.

Otro estudió demostró que las personas expuestas a un ambiente con alta densidad electronegativa tienen una percepción más positiva de su bienestar, así como de todo lo que les rodea. Ya sabe: en la próxima cita cargue de iones negativos el ambiente. 

Asimismo, las investigaciones concluyen que existe una relación entre la ionización negativa del aire y el incremento significativo de la relajación y del estado de alerta.

REDUCEN EL ESTRÉS FISIOLÓGICO Y PSICOLÓGICO

Durante un estudio, publicado en 2002, se sometió a un grupo de sujetos a una tarea estresante. Se determinaron, antes y después de la tarea, ciertos marcadores bioquímicos de la actividad del sistema nervioso simpático y la glándula suprarrenal (muy relacionados con el estrés). Los resultados sugieren que la exposición a iones negativos del aire:

– Amortigua los efectos del estrés agudo, a pesar de la activación de los mecanismos fisiológicos del estrés.

– Disminuye rápidamente la activación fisiológica.

En otras palabras, los la carga electronegativa del aire ayuda a reducir y a recuperarse rápidamente del estrés agudo.

Otro estudio publicado en el 2010 demostró que los indicadores de estrés fisiológico (latido cardíaco) y psicológico se redujeron significativamente tras la exposición a un ambiente con elevada densidad de iones negativos.

Cascadas, el mejor aeroionizador

Cascadas, el mejor aeroionizador

IONES NEGATIVOS PARA EL TRATAMIENTO DEL INSOMNIO

El doctor Hervé Robert afirma en su libro “Ionización Salud-vitalidad: los beneficios de los iones negativos” que una exposición de 30 minutos a una atmósfera con carga electronegativa reduce la frecuencia y amplitud de las ondas alfa. Traduciendo su aseveración: los iones negativos facilitan el sueño.

En un estudio se trató con aeroionoterapia negativa a 112 pacientes diagnosticados de diversos trastornos psiquiátricos. Recibieron una sesión diaria de 15 a 50 minutos, durante 10 a 30 días. Los resultados demostraron la eficacia del tratamiento para la reducción e incluso desaparición de síntomas, como el cansancio, la ansiedad, la depresión, la irascibilidad, la cefalea, el insomnio, etc.

En cuanto al insomnio, se obtuvieron resultados sorprendentes. En 53 de los 67 pacientes que presentaban el problema, se consiguió normalizar por completo el sueño en 53 de ellos.

DISMINUYEN LOS SÍNTOMAS DEL TRASTORNO AFECTIVO ESTACIONAL Y DEPRESIÓN

En el estudio citado en el epígrafe anterior, más del 50% de pacientes con depresión, mejoraron o vieron desaparecer por completo sus síntomas depresivos desde el inicio del tratamiento con iones negativos. Pero aún hay más. Si al primer ciclo de aeroionoterapia se sumaba un ciclo adicional de 10-14%, la proporción de mejorías y remisiones aumentaba significativamente.

En 1995, una investigación trató de evaluar la eficacia terapéutica de un ambiente con iones negativos frente al trastorno afectivo estacional. Para ello se utilizaron aparatos generadores de iones y se sometió a los sujetos a una exposición diaria de 30 minutos durante 20 días. Se llegó a la conclusión de que las altas concentraciones de iones mejoraban los síntomas depresivos del citado trastorno en un 58 % de los casos, incluyendo la fatiga, problemas de sueño y hambre excesiva.

Un estudio publicado en 2005 demostró la eficacia frente a la depresión crónica de la exposición tanto a la luz brillante como a iones negativos.

Cinco años más tarde, un ensayo aleatorizado concluía que ambos factores mejoraban tanto los síntomas de la depresión crónica como los del trastorno afectivo estacional. Lo más sorprendente fue que se obtuvieron tasas de remisión de hasta el 50% en ambos trastornos.

Aeroionoterapia contra el estrés, el insomnio y la depresión

Aeroionoterapia contra el estrés, el insomnio y la depresión

MEJORAN EL RENDIMIENTO COGNITIVO

Un ensayo de 2015 trató de determinar la influencia de las cargas electronegativas del aire en el rendimiento cognitivo. Un primer grupo de voluntarios se sometieron a un entorno artificial con elevada densidad de iones negativos mientras  realizaban 9 pruebas. Un segundo grupo, en cambio, se expuso a un ambiente con niveles menores de iones.

Los resultados mostraron un incremento de la actividad del sistema nervioso simpático en el primer grupo. Además, todas las pruebas fueron resueltas mejor y más eficazmente. Sobre todo las relacionadas con el factor verbal, razonamiento y velocidad perceptiva.

La conclusión es que la exposición a altas concentraciones de iones negativos mejoran el rendimiento cognitivo.

RESUMEN Y CÓMO CREAR IONES NEGATIVOS

No cabe duda de que existe suficiente evidencia sobre los beneficios de los iones negativos:

  • Neutralizan el daño causado por los iones positivos.
  • Reducen el nivel de micropartículas ambientales: químicos, tóxicos, microorganismos y alérgenos.
  • Mejoran la función respiratoria, tanto en la vía aérea como a nivel mitocondrial.
  • Mejoran la función psicológica, el estado de ánimo y reducen el estrés.
  • Por último, incrementan de los mecanismos de defensa

No podemos hacer mucho por evitar la contaminación ambiental, pero sí está en nuestras manos exponernos cada día a un ambiente rico en iones negativos. Tome nota de las siguientes recomendaciones.

Diariamente.

  • Ventile su hogar. Abra las ventanas al menos durante una hora.
  • Reduzca, en la medida de lo posible, el tiempo en que mantiene encendidos los dispositivos eléctricos: Televisión, ordenador, calefactores, aires acondicionados,…
  • Ventile su lugar de trabajo.
  • Visite algún parque de su ciudad. Si hay corrientes de agua, permanezca allí un tiempo.

Semanalmente.

  • Haga un hueco en su agenda semanal de ocio para salir al campo, la montaña, el mar, el río… Recargue así “las pilas”.

Indefinidamente. Haga una inversión económica e incremente la concentración de iones negativos en el aire.

  • Adquiera plantas ornamentales y decore su hogar y su puesto de trabajo con ellas.
  • Compre algún dispositivo decorativo que haga circular agua, como una fuente. Simplemente el sonido relaja una barbaridad.
  • Compre una lámpara de sal. Libera iones negativos en cantidades apreciables .
  • Aunque lo mejor y más efectivo son los aparatos generadores de iones negativos disponibles en el mercado.

 

Los relámpagos ionizan negativamente la atmósfera.

El dicho popular se cumple en términos de ionización y beneficios para la salud: después de la tormenta, viene la calma.

REFERENCIAS CIENTÍFICAS

Los iones negativos (IN) son biológicamente activos.

Efectos sobre la salud: limpia el aire de contaminantes, microorganismos, esporas de hongos y otros alérgenos

Revisión de las evidencias sobre los efectos de los IN en la contaminación ambiental

IN y luz brillante en el tratamiento del Trastorno Afectivo Estacional (TAE).

Eficacia de los IN como antidepresivo en el TAE.

Incrementan la percepción de bienestar fisiológico y psicológico. 

Iones negativos reducen el estrés y ayudan a una rápida recuperación. 

IN frente al Síndrome de Irritación por Serotonina.

Efectos de la cascada sobre la inmunidad y el estrés crónico.

La Candida albicans es sensible a los IN. 

Actividad bactericida de los IN sobre la Salmonella Enteritidis. 

Control de transmisión de enfermedad infecciosa en aves de corral.

P´REZ&MÜLLER

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