Adaptógenos y estrés

OLVIDE EL ESTRÉS CON LOS ADAPTÓGENOS

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El término adaptógenos fue acuñado por el científico soviético Nikolai Lazarev a finales de los años 40 del pasado siglo. Su investigación se centró en la búsqueda de sustancias, no tóxicas ni adictivas, que pudieran mejorar el rendimiento psicofísico y la resistencia al estrés de los soldados y atletas rusos. Y las encontró en plantas usadas durante milenios por sistemas médicos tan antiguos como la Medicina China o la Ayurveda.

Una característica común a todas ellas es su capacidad para incrementar la fortaleza general y su adaptación a hábitats extremosEste hecho guarda relación con la doctrina de las signaturas de Paracelso (léase las 7 reglas de Paracelso para una vida saludable). El revolucionario médico del Renacimiento no tendría duda. Una planta caracterizada por su resistencia a las agresiones medioambientales extremas, puede transferir esa propiedad al ser humano.

Pero comencemos por el principio.

EL INSTINTO DE SUPERVIVENCIA

El instinto de supervivencia o conservación es el impulso innato que permite a los organismos adaptarse a un ambiente dinámico y cambiante.

La supervivencia puede entenderse en términos de equilibrio energético. Desde esta perspectiva, Bruce Lipton, doctor en medicina e investigador en biología celular, propone en su libro “La biología de la transformación” un particular enfoque de la supervivencia. Calcula la capacidad de sobrevivir de un organismo teniendo en cuenta varios factores.

  • Energía total (energía disponible para los procesos vitales).
  • Mecanismos de crecimiento (energía consumida en mantener la salud y el bienestar y producida a partir de los alimentos).
  • Mecanismos de protección (también llamados sistemas de estrés, es la energía gastada en reacciones de lucha y huida, sistema inmune,…).
  • Recursos (energía que es capaz de proveerse del hábitat).
  • Eficiencia (relación de costes/beneficios: medida del trabajo realizado en comparación con la energía que ese trabajo genera).
  • Conciencia (capacidad de un organismo para percibir, interpretar y responder a la información medioambiental).
Claro ejemplo de supervivencia

Claro ejemplo de supervivencia

La fórmula resultante sería:

Supervivencia = (Energía total – Gastos de crecimiento – Gastos  de protección) x Recursos disponibles x Eficiencia x Conciencia.

De esta fórmula se desprende que un gasto excesivo en protección, disminuye la energía disponible para el crecimiento. En otras palabras, cuando nos enfrentamos a demasiado estrés, se reduce la energía utilizable para el mantenimiento de la salud. De ahí la importancia de gestionar el estrés para que no acabe ocasionando trastornos. 

El ser humano ha estado sometido a factores estresantes de tipo físico y psíquico desde hace millones de años. Tales son la estacionalidad marcada, escasez de alimentos, de agua, amenazas por depredadores, etc. Aunque en la actualidad los estresores han cambiado, no ha sufrido modificación alguna el mecanismo fisiológico para hacerles frente.

Estrés de la vida moderna. Tome adaptógenos

Estrés

SÍNDROME DE ADAPTACIÓN GENERAL

Los primeros estudios sobre el estrés corrieron a cuenta de Walter Cannon. Este fisiólogo estadounidense describió las reacciones fisiológicas de estrés (reacción de lucha o huida) ante la percepción de amenazas externas. Además, afirmó su importancia para el mantenimiento de la vida (supervivencia).

Años más tarde, completaría sus investigaciones Hans Selye, fisiólogo de origen húngaro, con el descubrimiento del Síndrome de Adaptación General. Se trata de un mecanismo de defensa o sistema de protección. Se define como la reacción del organismo ante una agresión interna o externa que altera el equilibrio homeostático. Implica la puesta en marcha de una serie de mecanismos para compensar el desequilibrio del medio interno. 

PONGAMOS UN EJEMPLO

Nos pondremos un poco cómicos. Verá cómo al final se decide a tomar adaptógenos. Suponga un estresor: sus suegros vienen a casa a pasar unas semanas de vacaciones. 😀 😀 Como el estrés depende en gran medida de la percepción e interpretación individual de la situación, para algunos los suegros son bendiciones divinas. No obstante, para muchos, la simple idea de recibirlos ejerce una presión considerable. 

Visita de los suegros y estrés. Tome un adaptógeno

Debe adaptarse. No queda otra opción. De hecho, el estrés no es malo en sí mismo, siempre que se mantenga en unos márgenes de intensidad y tiempo aceptables. Tenga en cuenta que se trata de un mecanismo adaptativo destinado a mantener la estabilidad.

La percepción de que los suegros son una amenaza para el equilibrio doméstico desencadena una serie de reacciones psicofisiológicas. Hans Seyle las diferenció en tres fases dentro el Síndrome General de Adaptación.

FASE DE ALARMA

Es la primera fase del Síndrome General de Adaptación, la etapa aguda del estrés. Siguiendo con el ejemplo, esta fase se inicia cuando se recibe la noticia de que vienen de camino los suegros o bien al recibirlos en el aeropuerto.

De forma muy resumida, en la fase de alarma se distinguen dos sub-fases. Una inmediata (fase neural) y otra más tardía (fase neuroendocrina). 

FASE NEURAL

En la fase neural el organismo se prepara para desarrollar una intensa actividad muscular. Esta primera etapa fue descrita inicialmente por el citado Walter Cannon como Reacción de lucha o huida. Más tarde, Hans Selye la introduciría en el Síndrome General de Adaptación. 

Todo comienza en la amígdala, región cerebral encargada de procesar las emociones. El hipotálamo, estimulado por la amígdala, activa el Sistema Nervioso Simpático, que estimula a su vez a la médula suprarrenal para la liberación de adrenalina y noradrenalina (catecolaminas). Este mecanismo trae consigo una cascada de cambios que ponen a disposición del organismo una ingente cantidad de energía. 

  • Aumento de la frecuencia cardíaca, de la tensión arterial y de la frecuencia respiratoria.
  • Incremento del gasto cardíaco, esto es, el volumen de sangre expulsado por el corazón en un minuto. 
  • Movilización del glucógeno almacenado en el hígado y los músculos. Como resultado, se libera glucosa a raudales al torrente sanguíneo.
  • Aumento del tono muscular.
  • Aumento del flujo sanguíneo a los músculos. 
  • Dilatación de los vasos sanguíneos de los órganos principales. Al mismo tiempo se contraen los de la superficie corporal y los del sistema digestivo.
  • Inhibición de la función gastrointestinal.
  • Broncodilatación y como resultado mayor eficiencia respiratoria. 
  • Aumento del metabolismo celular. 

Aunque en el origen de los tiempos este mecanismo se ponía en marcha ante situaciones de riesgo para la supervivencia, en la actualidad un dolor intenso, una preocupación, angustia o sobresalto pueden desencadenarlo. Como hemos mencionado, los estresores han cambiado, pero no la reacción fisiológica de regulación del estrés.

FASE NEUROENDOCRINA

En segunda instancia, el hipotálamo también activa el eje eje hipotalámico-hipofisario-suprarrenal (HHS). La hipófisis (pituitaria) segrega ACTH (adrenocorticotropina), hormona que estimula a la corteza suprarrenal para que sintetice glucocorticoides y mineralocorticoides.

Eje hipotalámico-hipofisario-suprarrenal

Eje hipotalámico-hipofisario-suprarrenal

Los glucocorticoides, como el cortisol y la cortisona, atiborran la sangre de glucosa (principal sustrato energético). asimismo, potencian el catabolismo de músculo y grasa. La cortisona en particular, produce una depresión del sistema inmunitario y una constricción de los vasos sanguíneos cerebrales.

El cortisol desvía el aminoácido triptófano hacia la ruta metabólica de la quinurenina. Como este aminoácido es precursor de la serotonina y la melatonina, se producirá una reducción de la síntesis de ambas. La serotonina es una hormona implicada en la regulación del estado de ánimo. Y la melatonina cumple un papel principal en el ciclo sueño-vigilia. De ahí el cambio de humor, alteraciones del estado anímico e insomnio cuando los niveles de cortisol se hallan elevados.

Además, el cortisol disminuye la actividad de la corteza prefrontal, donde reside la capacidad humana del pensamiento consciente.

Ahora comprenderá cómo se siente la persona que recibe la noticia de que en breve ha de recibir a sus suegros en casa y considera la visita como un trastorno serio.

FASE DE RESISTENCIA O ADAPTACIÓN

El choque inicial ha pasado. Los suegros están en casa y el ambiente se distiende. Los niños se han calmado y están todos acomodados. Al fin y al cabo son ustedes familia, ¿por qué tanto estrés?

Si a través de los mecanismos descritos en la fase anterior no se ha conseguido hacer desparecer la amenaza, el organismo trata de adaptarse a su presencia y regresar al estado equilibrio. De hecho, le sería imposible mantener mucho tiempo el colosal despliegue de recursos y energía de la fase de alarma.

Por lo tanto, la intensidad de los mecanismos descritos en la fase anterior comienza a disminuir hasta alcanzar la normalidad.  Sin embargo,…

El suegro comienza a cambiar la organización de los canales de la televisión y la suegra la de los utensilios de la cocina. Ya no encuentra usted nada donde estaba. Los niños, ante la presencia de los abuelos, se vuelven menos disciplinados y cambian sus rutinas. La percepción de la amenaza perdura y su organismo no logra alcanzar el estado de equilibrio. Aún mantiene un bajo nivel de activación fisiológica con síntomas que usted reconocerá sin duda.

FASE DE AGOTAMIENTO

Probablemente los suegros se hayan ido antes de que tenga lugar esta fase. Pero otros muchos estresores perduran en el tiempo. Cuando el estrés es mantenido y no ha sabido usted poner en práctica las estrategias adecuadas para afrontarlo, la activación fisiológica crónica dará lugar a síntomas de agotamiento.

El gran problema es que los sistemas descritos, que preparan al ser humano para luchar o huir y, posteriormente, devolver el equilibrio a su medio interno, no pueden permanecer activados de forma constante, aunque lo estén en un nivel bajo. El gasto energético excesivo destinado a mantener activados de forma crónica los mecanismos de estrés, tendrá como resultado una disminución de la energía disponible para el mantenimiento de la salud. Los problemas aparecerán más temprano que tarde.

Más temprano que tarde tendrán lugar:

  • Incrementos de la tensión arterial y glucosa en sangre.
  • Aumento del riesgo de enfermedades cardiovasculares.
  • Hipercolesterolemia.
  • Deterioro del Sistema Inmunológico. Aparición de enfermedades infecciosas. 
  • Enfermedades gastrointestinales y dermatológicas.
  • Muerte de neuronal.
  • Alteración del metabolismo de macronutrientes.
  • Disminución de la capacidad de concentración, de aprendizaje y memoria.
  • Aumento del riesgo de padecer osteoporosis.
  • Síntomas inespecíficos como cefaleas, insomnio, irritabilidad, problemas digestivos. 
  • Pérdida de masa muscular.
  • Fatiga y falta de energía.
  • Pérdida de la líbido y la potencia sexual.
  • Aumento de los depósitos de grasa en abdomen y caderas.
  • Aparición de ansiedad y depresión.
Agotamiento por estrés. Tome adaptógenos

Agotamiento por estrés

VOLVAMOS A LOS ADAPTÓGENOS

Así como hemos podido especificar los mecanismos fisiológicos que se ponen en marcha frente a un estresor, no sabemos con exactitud los mecanismos de acción a través de los que los adaptógenos producen su efecto. Pero sí conocemos, y por experiencia propia, los beneficios que reportan.

El científico soviético Israel I. Brekhman continuó las investigaciones de su profesor el Dr. Lazarev. Describió los adaptógenos a finales de los 60 como sustancias que:

  • Aumentan la resistencia no específica del organismo contra agresiones físicas, químicas y biológicas. Es decir, no actúan sobre un órgano o sistema en particular, sino que incrementan la resistencia orgánica general.
  • Poseen un efecto normalizador, esto es, transfieren al organismo mayor capacidad homeostática y adaptativa independientemente del punto de partida fisiológico. Por ejemplo, si está usted nervioso, los adaptógenos lo sedarán y si se encuentra apático, lo tonificarán. No se trata de un efecto unidireccional, como ocurre con otros remedios naturales, sino normalizador o bidireccional.
  • No son tóxicas.

Remedio adaptógenos

Las investigaciones sobre plantas adaptógenas se sucedieron durante años en la Unión Soviética de un modo un tanto velado. Tras su desplome en 1991, el mundo tuvo acceso a los increíbles resultados y los estudios continuaron a nivel internacional.

Los beneficios descubiertos van desde un aumento del rendimiento psicofísico, de la fuerza y la resistencia física hasta un incremento del deseo sexual.  Asimismo, han demostrado ser eficaces en situaciones de estrés, ansiedad y depresión de leve a moderada.

Pero aún hay más (como dijera super ratón). Estudios científicos más recientes han concluido que los adaptógenos exhiben propiedades neuroprotectoras, antiinflamatorias, inmunoestimulantes, anabólicas, anticancerígenas, etc.

ESTRATEGIAS PSICOLÓGICAS DE AFRONTAMIENTO, ADAPTÓGENOS Y OTROS

El estrés es el resultado de la interacción entre la situación desencadenante y los recursos que usted posee para afrontarla. Por tanto, si desea sobrevivir a la difícil circunstancia, debe poner en marcha ciertas estrategias para reducir el estrés.

  • Olvídese de la lucha o la huida, pues le ocasionarán más que un simple derroche de energía.
  • Debería mejorar el factor conciencia (recuerde la fórmula de Lipton para sobrevivir).
    • Trate de interpretar y percibir la inesperada visita de un modo diferente. Es la percepción de amenaza lo que desencadena en usted el mecanismo del estrés.
    • Aprenda técnicas para el manejo del estrés (calmar la mente y desarrollar una actitud positiva). Pero esto son estrategias de afrontamiento psicológico que escapan al objetivo de este post.
  • Otra opción, que combinada con las anteriores resulta perfecta, es el consumo de adaptógenos. Le aseguramos que notará la diferencia.

¿QUÉ ADAPTÓGENOS SON LOS DE USO MÁS HABITUAL?

Le dedicaremos un post a cada uno de ellos. Ahora mencionaremos de pasada los adaptógenos más comunes.

GINSENG

Con este término se designa a un grupo de especies de plantas que pertenecen a la misma familia. Todas poseen virtudes medicinales similares. El ginseng coreano y el ginseng siberiano (eleuterococo) crecen en zonas frías y de montaña del este asiático y han sido utilizados durante milenios por la Medicina Tradicional China. El ginseng americano, originario del este de Norteamérica, ha sido empleado por los nativos de ese continente con fines medicinales.

ASTRÁGALO

El astragalo es una planta herbácea nativa del norte de China y Mongolia. Usada por la Medicina Tradicional China, junto al ginseng, por su efecto energizante.

ASHWAGANDHA 

Planta arbustiva oriunda de los hábitats áridos y semiáridos de las regiones templadas del planeta. La Medicina Ayurvédica se ha valido de las propiedades adaptógenas de las ashwagandha desde hace milenios.

RODHIOLA

También conocida como Rodiola o raíz dorada. Crece en las regiones más frías del hemisferio norte y a grandes altitudes (Himalaya, las Rocosas, los Andes,…). Ha sido usada tradicionalmente en la medicina tibetana.

MACA

Planta herbácea originaria de la cordillera central de los Andes. Crece en hábitats fríos y ventosos, a altitudes que superan los 4000 metros. La maca ha sido empleada desde hace más de 2000 años para incrementar el vigor, la libido, la potencia sexual y para favorecer la fertilidad. 

¿QUÉ PRECAUCIONES DEBE TOMAR ANTES DE CONSUMIR ADAPTÓGENOS?

Aunque los adaptógenos son seguros, inocuos y no muestran toxicidad, pueden presentar contraindicaciones y provocar interacciones medicamentosas. Si está siguiendo un tratamiento médico, consulte con su facultativo antes de usar un adaptógeno.

P´REZ&MÜLLER
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