LA PALABRA PUEDE MODIFICAR EL DNA

La palabra puede modificar el ADN
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¿Se puede modificar el DNA sin ocasionar daños? Un grupo de investigadores rusos, liderado por el biólogo molecular y biofísico Pjtor P. Garjajev, miembro de la Российская академия наук (Academia Rusa de las Ciencias) y de The New York Academic of Sciences (Academia de las Ciencias de New York), parece haber dado con la respuesta. Sus estudios han concluido que se puede modificar el DNA a través de las palabras y, en definitiva, por los sonidos y las frecuencias.

Los estudios realizados por este equipo de investigadores sobre el 95% del DNA no codificante de proteínas, ese gran olvidado por la ciencia biológica, según la cual se trata de la parte residual del genoma, nos proporciona una visión del código genético muy sorprendente y radicalmente contraria a la oficial.

No deje de leer este artículo. Le aseguramos que no le dejará indiferente.

EL RIESGO DE LA BIOTECNOLOGÍA Y LA INGENIERA GENÉTICA

A mediados del siglo pasado Watson y Crick desentrañaron la estructura y el funcionamiento del DNA. Por supuesto que todo el funcionamiento no, pero demostraron que contiene codificadas las instrucciones para la fabricación de proteínas, que son las que proporcionan al ser humano todas sus características. Desde entonces, el DNA se convirtió en el factor hegemónico y determinante de la biología humana. Más adelante, en 2003, el Proyecto Genoma Humano finalizó la secuenciación del genoma, es decir, la determinación exacta de los millones de pares de bases contenidos en los cromosomas humanos.

Numerosos investigadores afirmaron en ese momento que el conocimiento del mapa completo del genoma abriría las puertas a una nueva era de la medicina. Se podrían diagnosticar las enfermedades y diseñar tratamientos altamente eficaces. Desde entonces se han desarrollado productos biotécnicos y técnicas de ingeniería genética (cortar un gen defectuoso y pegar uno sano), que son considerados desde esta perspectiva tan optimista como potenciales panaceas, que prometen erradicar las enfermedades y prolongar la vida hasta límites no sospechados en un futuro cercano.

A pesar de la gran euforia y enormes expectativas médicas generadas, son muchas las voces discordantes. El Proyecto Genoma Humano se llevó no pocas y muy extrañas sorpresas, de las que escribiremos con detalle en otro artículo, como, por ejemplo, que el 95% del DNA parece no tener una función específica. Dado que aún no se conocen en profundidad los complejos entresijos funcionales del DNA, por más que algunos crean saberlo todo, numerosos científicos de renombre están advirtiendo de los peligros que supone jugar a cortar y pegar genes.

Ingeniería para modificar el DNA

UNA NUEVA PERSPECTIVA GENÉTICA

Como hemos afirmado, muchos investigadores disienten. Es el caso de los citados científicos rusos, quienes no comparten ni la visión mecanicista del DNA ni el entusiasmo de sus colegas del gremio. Creen que cortar y pegar genes, como si de una simple máquina se tratara el ser humano, entraña enormes riesgos. Y proponen una perspectiva alternativa, más holística y no invasiva. ¡Ah! Y en sintonía –y máximo respeto- con la complejidad funcional del organismo.

EL DNA Y LAS REGLAS LINGÜÍSTICAS

Pjotr P. Garjajev, a diferencia de sus colegas occidentales, no estaba dispuesto a creer que millones de años de evolución hubiesen dotado al ser humano de un 95% de DNA inservible, sin una clara función biológica. De manera que, junto a su equipo multidisciplinar de investigadores del Institute of Linguistics of Wave Genetics, que contaba con genetistas, biólogos moleculares, biofísicos, embriólogos y lingüistas, enfocó toda su atención en el estudio de esa, teóricamente, prescindible parte de la célula.

En el estudio titulado “DNA – Wave Biocomputer”, Garjajev concluye, en primer lugar, que el supuesto DNA inservible, ese 95% del DNA formado por innumerables fragmentos genéticos repetidos y que la ciencia de occidente relegó al olvido por creer que se trataba del basurero genético de la evolución, en realidad tiene un importante sentido. Gracias a los lingüistas que incluyó en su equipo, demostró que la secuencia de nucleótidos del DNA se articula de forma lógica y definida, de acuerdo con las mismas normas y reglas que subyacen en todas las lenguas del mundo. Como si de una lengua se tratase, la secuencia genética sigue un patrón sintáctico y gramatical coherente, formando palabras y frases biológicas.

En el citado estudio se afirma que:

-… Los textos humanos, independientemente del idioma usado y los textos genéticos tienen características matemático-lingüísticas y entrópico-estadísticas similares y donde en caso de los textos genéticos los caracteres se identifican con los nucleótidos… –

EL DNA EN EL ORIGEN DEL LENGUAJE HUMANO

Si se toma como premisa el hecho de que el DNA es anterior en el tiempo a cualquier lengua, los investigadores rusos han postulado que las reglas lingüísticas genéticas sirvieron como patrón para el desarrollo del lenguaje humano. Sorprendente, ¿no es cierto? Pues más insólita aún resulta la afirmación del propio Garjajev de que la estructura del DNA sigue un plan inmaterial inteligente que constituye el patrón original de los lenguajes. Resulta imposible no recordar las palabras con las que se inicia el evangelio de Juan -… En el principio era el Verbo…– o las del libro del Génesis – … Y dijo Dios: Sea la luz… -. Ambos pasajes consolidan, de forma alegórica, la idea de que en la palabra o el verbo se encuentran el origen material del universo.

Somos palabras

DNA: UN BIOORDENADOR DE ONDAS

Los investigadores no terminaron su estudio al descubrir la estructura y el orden lingüístico de los nucleótidos. Observaron que estas moléculas materiales emiten frecuencias, de manera que el DNA en su conjunto actuaría como una antena emisora de ondas. Pero no sólo transmite, sino que posee la capacidad de recibir energía ondulatoria procedente del entorno.

Espere, espere, no se vaya, ¡porque aún hay más! (como decía super ratón). Por si esto fuera poco, descubrieron que las ondas generadas en el DNA son solitónicas, caracterizadas por su capacidad de almacenar una gran cantidad de información durante largos periodos de tiempo y propagarse sin deformarse a través de medios no lineales y a grandes distancias. Por tanto, a lomos de la energía ondulatoria cabalga información.

De ahí que llegaran a concebir el DNA como un ordenador biológico (bioordenador), que con base en la secuencia material de nucleóticos, procesa información que posteriormente transmite en forma de ondas solitónicas. Además, el bioordenador podría recibir energía ondulatoria y descodificar la información en ella contenida. Este intercambio de energía ondulatoria cargada de información serviría al DNA para controlar las funciones y el comportamiento celular. En otras palabras, podría decirse que el DNA interacciona con su entorno a través de un lenguaje semejante al humano, pero a través de ondas de energía.

Según afirma Garjajev,

-…La mayoría intenta entender los principios del ordenador biológico que es el DNA mediante las reglas de Watson, Crick y Chargaff, pero esto no es suficiente. El DNA en los sistemas vivos posee atributos de onda que nos lleva a una dimensión desconocida…-

APARATO CROMOSÓMICO: UNA ANTENA DE TELECOMUNICACIONES

Antes que nada, una muy breve introducción. Cada una de las células que componen al ser humano cuenta con 23 pares de cromosomas. Estos están formados por hilos de DNA enrollado, empaquetado de forma muy compacta sobre proteínas. Si desenrolláramos el DNA de los cromosomas de una célula obtendríamos nada menos que 2 metros de DNA.

Como hemos descrito, los investigadores rusos descubrieron que el DNA irradia energía en forma de ondas. Pero lo que resulta cuando menos curioso es que lo haga a una frecuencia de 150 MHz. ¡Justo la banda de alta frecuencia utilizada en las telecomunicaciones humanas! Gracias a esta banda de frecuencia podemos escuchar nuestra música favorita en la FM radio, o ver las noticias de última hora en la televisión y usar el móvil para contactar con los amigos.

En definitiva, la tecnología usa la misma banda de frecuencias para emitir y recibir señales cargadas de información que el DNA. Es sorprendente que tengamos una antena de telecomunicaciones de dos metros de longitud en cada una de nuestras células.

En este momento debe estar usted preguntándose cómo es posible que el DNA emita y reciba radiación electromagnética, si esta es perjudicial para la salud. Efectivamente, determinados campos electromagnéticos son dañinos, pero no todos. La luz visible es un ejemplo. De hecho, la terapia electromagnética se utiliza actualmente en traumatología con bastante éxito. Lea nuestro artículo Efectos de los campos electromagnéticos en la salud. El problema es hallar el tipo de radiación, si es pulsada o no, la ventana de intensidad, la frecuencia, etc., que permita influir en el DNA de forma beneficiosa.

Modificar el DNA a través de palabras y sonidos

Imagen de un cromosoma.

¿SE PUEDE MODIFICAR EL DNA?

Teniendo en cuenta que el DNA interacciona con el entorno a través de un lenguaje semejante al humano, pero a través de ondas de energía, cabe preguntarse si sería posible intercambiar con él información. El equipo de trabajo de Garjajev cree que sí. Es más, postula que puede influirse en el código genético hasta el punto de modificar su secuencia, lo cual contradice el dogma según el cual el DNA es un libro cerrado, sin posibilidad de cambio ni alteración, a no ser por errores espontáneos conocidos como mutaciones.

La genética moderna afirma que sólo puede modificarse la secuencia de nucleótidos a través de productos biotécnicos, que permitan insertar fragmentos de DNA y/o RNA, o bien con el “cortar y pegar” de la ingeniería genética. No obstante, los investigadores rusos proponen que mediante la armonización de sonidos en determinadas frecuencias podría reagruparse el DNA en nuevas secuencias.

Estas afirmaciones nos recuerdan a los descubrimientos de fallecido Masaru Emoto. Este investigador japonés descubrió que tanto las palabras como la música podían alterar la estructura molecular del agua. Tampoco es nuevo el hecho de que las palabras y la música inducen beneficios en la salud. Tradiciones espirituales milenarias y de diversas partes del mundo nos enseñan que es posible promover un estado saludable a través de la recitación de mantras, la oración o, incluso, las afirmaciones positivas.

MODIFICAR EL DNA

Para demostrar sus postulados, los investigadores rusos llevaron a cabo experimentos, logrando reparar cromosomas dañados como resultado de la exposición a Rayos X. También, consiguieron capturar patrones vibratorios de información procedentes del DNA y tras implantarlos en un embrión de rana, éste se convirtió en uno de salamandra. En fin, algo sorprendente.

Garjajev afirmó que:

-… El muy conocido código genético es tan sólo la parte del código referida a la síntesis de proteínas y nada más. Pero los cromosomas operan como ordenadores solitónicos holográficos bajo la influencia de radiaciones láser endógenas del DNA… -.

Por lo tanto, postula que la información genética de las ondas del DNA podría modificarse a través de la modulación de un láser (que no es más que un tipo de radiación electromagnética) con una determinada frecuencia. No cabe duda de que se abre un universo enorme de posibilidades no invasivas para influir en nuestra constitución genética. Y sin necesidad de jugar a la ruleta rusa de cortar y pegar. El problema, lo recordamos nuevamente, es encontrar el tipo de láser con efectos beneficiosos.

Al mismo tiempo, y esto resulta más interesante, los investigadores rusos afirman que el DNA actuaría como un microchip electrobiológico, capaz de recibir información de las ondas electromagnéticas del entorno. Como explicamos en nuestro artículo “Los genes no son el destino. Las creencias pueden modificarlos” la mente genera un campo de energía que se propaga en forma de ondas. Estas señales electromagnéticas cargadas de información y generadas por el pensamiento y, en última instancia, por las creencias, podrían ser captadas por el DNA, que las procesaría y utilizaría para regular el comportamiento celular. Es el camino para modificar el DNA.

Más allá de la estructura molecular del ADN

Más allá de las instrucciones genéticas codificadas en su estructura molecular, el DNA exhibe propiedades asombrosas.

RECOMENDACIONES PARA MODIFICAR EL DNA

Mientras espera a que se diseñe un dispositivo de radiofrecuencias que permita actuar sobre el DNA y, por tanto, en el metabolismo celular, de modo que puedan prevenirse y tratar enfermedades sin los efectos dañinos del corta y pega de la ingeniería genética, tiene la opción a su alcance de exponerse a las benignas frecuencias de onda procedentes de la naturaleza y de su mente.

En un artículo publicado por una de nuestras revistas favoritas, Discovery Salud, puede leerse lo siguiente:

-…El DNA puede también almacenar ondas armónicas de 150 MHz. Lo mismo que la luz visible. La 22 octava de 150 MHz que directamente en ese rango… y el color de esa radiación lumínica es el azul. ¿Será también una coincidencia que la radiación solar se descomponga en la atmósfera terrestre de tal manera que nosotros vivimos en un mundo con el cielo azul?… –

Así que expóngase a la luz y disfrute de un día extraordinario en la naturaleza junto a sus seres queridos. Para modificar su DNA, hable con él. Sí, sí, comuníquese con él, aunque parezca extraño, porque siempre le escucha. Dígale cosas bonitas, como las que se dicen cuando se está enamorado. Genere pensamientos de amor, gratitud, esperanza. Cree un campo de energía positivo y su salud, a través del DNA, se lo agradecerá.

COLOFÓN FINAL. DNA: UNA PUERTA ABIERTA MÁS ALLÁ DEL ESPACIO-TIEMPO

No cabe duda de que los descubrimientos descritos hasta el momento tienen resonancias en la espiritualidad. Pueden explicar, en parte, el poder de la oración, de la recitación de mantras, así como del pensamiento y afirmaciones positivas. Si las implicaciones espirituales de estas investigaciones le han sorprendido, espere a conocer lo que vamos a referir a continuación y expondremos con detalle en un futuro artículo, para que usted sea capaz de modificar su DNA.

El DNA podría establecer contacto a nivel cuántico con todo lo que existe en el universo. Incluso sería capaz de conectar con la matriz de información universal, rompiendo así la barrera de la dimensión espacio-temporal. Estos descubrimientos se alinean con la visión holística de las más antiguas tradiciones espirituales, según la cual todo y todos somos UNO. Además, muchos de los fenómenos inexplicables serían resueltos, tales como la inspiración, la clarividencia, la telepatía, la sincronicidad, etc.

Pueden interesarle los siguientes estudios:

 

P´REZ&MÜLLER

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