CANDIDIASIS CRÓNICA. QUÉ ES, CAUSAS Y SÍNTOMAS

Candidiasis crónica, qué es, causas y síntomas
5
(7)

La candidiasis crónica es una infección prácticamente desconocida por el público en general e ignorada por los profesionales de la salud, a pesar de asociarse con un sinfín de síntomas y enfermedades graves. Cuando oímos el término “candidiasis”, de manera inmediata lo relacionamos con las infecciones localizadas en la piel, la cavidad oral y la mucosa del aparato genital. No obstante, el verdadero origen se encuentra en el intestino, desde donde puede afectar al resto del organismo. Nuevamente, como ya advirtieran los médicos ayurvedas y el padre de la medicina, Hipócrates, las enfermedades se fraguan en «las tripas». 

La candidiasis crónica provoca una amplia variedad de síntomas, que pueden localizarse en cualquier parte del organismo, así como graves enfermedades crónicas con el paso del tiempo. Y lo peor de todo es que las pruebas de laboratorio no son fiables, por lo que muchos de los que la sufren no son diagnosticados y deben resignarse a vivir crónicamente con sus males.

En este artículo vamos a explicar qué es la candidiasis crónica, cuál es la causa de este problema de salud, cómo las cándidas pueden desarrollarse hasta afectar al organismo y qué síntomas/enfermedades produce. En el próximo artículo propondremos un tratamiento completamente natural que actúa sobre la causa física primordial de esta infección.

CANDIDIASIS CRÓNICA: UNA GRAN DESCONOCIDA

A pesar de que la candidiasis crónica fue descrita en 1983 por el norteamericano Orion Truss y más tarde por William Crook, la medicina no reconoció el problema de salud ni le otorgó la importancia que se merecía. Incluso en la actualidad, después de que numerosos investigadores, entre los que cabe destacar la española Cala H. Cervera, han dado la voz de alarma en relación con el síndrome de candidiasis crónica intestinal, el establishment médico insiste en afirmar que se trata de una simple especulación sin fundamento en la evidencia científica. 

Cuando hablamos de candidiasis, tanto el ciudadano de a pie como el profesional de la salud piensan en las infecciones cutáneas, vaginales y orales, cuyo diagnóstico es sencillo por presentar manifestaciones clínicas muy evidentes. De acuerdo con la teoría oficial, se identifican como candidiasis principalmente:

  • Personas con cándidas vaginales, orales y balanitis candidiásica.
  • Las candidiasis de las personas que tienen el sistema inmunológico comprometido, como aquellas que padecen enfermedades inmunodepresoras, las que están siendo tratadas con quimioterapia (incluyendo, antibióticos) y las que sufren de diabetes.
  • Personas que han sido sometidas a una intervención quirúrgica.

LA ENFERMEDAD OCULTA E IGNORADA

Sin embargo, hay otro grupo de personas que sufren del mal oculto de la candidiasis crónica. Estas padecen algunos síntomas y signos sin relación aparente con el hongo y acuden a su profesional de la salud en busca de solución. Como su sintomatología no es clara e indicativa de candidiasis -según la medicina académica-, son devueltas a su hogar con diagnósticos variopintos y un surtido de pastillas para los síntomas.

Si a estos pacientes se le ocurre mencionar la candidiasis intestinal crónica como posible origen de sus males, son injustificadamente reprendidos. Deben soportar de sus terapeutas una acalorada charla sobre los charlatanes y las pseudoterapias que propagan falsos padecimientos, como la candidiasis crónica.

Si a esto se le suma el hecho, como veremos en el siguiente post, de que las diferentes pruebas de laboratorio no son eficaces para el diagnóstico de la candidiasis crónica, entendemos por qué este problema de salud se ha convertido en un endemismo del mundo desarrollado.

Candidiasis oral

Candidiasis oral.

¿QUÉ ES LA CÁNDIDA?

La cándida es una levadura, es decir, un hongo microscópico unicelular. Existen unas 150 especies de cándidas distintas, pero la más común y presente en nuestro organismo es la Candida albicans.

Las cándidas colonizan el cuerpo humano desde poco después de nacer. A partir de ese momento están presentes en la piel, el aparato genitourinario y en el digestivo, formando parte de la microbiota. Establecen con el ser Humano una relación de simbiosis en la que ambos organismos obtienen beneficios mutuos.

De hecho, nos ayudan en muchos sentidos. Se ha demostrado que juegan un papel importante en la maduración del sistema inmune, mejoran la respuesta a determinadas infecciones, mantienen el equilibrio de la microbiota intestinal y absorben metales pesados, impidiendo que estos atraviesen la barrera intestinal y penetren en la sangre.

En condiciones normales, las poblaciones de cándida son controladas y reguladas por nuestro sistema inmunitario y por el resto de microorganismos que componen la microbiota.

¿Y LA CANDIDIASIS CRÓNICA?

La candidiasis es una infección causada por una levadura de la familia de las Cándidas. Como hemos dicho, las cándidas son buenas; sin embargo, cuando se dan ciertas condiciones, principalmente una depresión inmunitaria o una disbiosis intestinal, este hongo se transforma y prolifera de modo desmedido hasta convertirse en un patógeno capaz de poner la salud humana en jaque. Este sobrecrecimiento de la cándida se conoce como candidiasis.

Frecuentemente, la candidiasis intestinal no es diagnosticada. Recuerde que se identifican como candidiasis casi exclusivamente las infecciones cuya sintomatología es clara y tienen lugar en un determinado grupo de personas: inmunodeprimidas, diabéticas, intervenidas quirúrgicamente, tratadas con quimioterapia y quienes presentan la típica candidiasis oral y genital. 

Como veremos más adelante, la candidiasis intestinal cursa con una amplia sintomatología, cíclica, recurrente y no siempre circunscrita al aparato digestivo. Quienes la padecen son personas en apariencia sanas, que llevan una vida relativamente normal. Para más inri, las pruebas de laboratorio suelen ser normales. Sin embargo, visitan las consultas médicas, una detrás de otra, en busca de solución a los múltiples males que las aquejan y salen de ellas, en muchas ocasiones, etiquetadas de hipocondriacas. De ahí el sobrenombre de enfermedad oculta. Nadie encuentra su origen, nadie la reconoce, pero la persona la sufre.

La ausencia de un tratamiento adecuado para este grupo de personas «sanas» da lugar a la candidiasis crónica.

FACTORES CAUSANTES DE LA CANDIDIASIS

En nuestra opinión, la candidiasis crónica constituye un problema de salud característico de nuestro tiempo, ocasionado por el estilo de vida moderno. Los hábitos dietéticos no saludables, el estrés continuo y el consumo indiscriminado de ciertos medicamentos son los factores más importantes en la aparición y el desarrollo de la candidiasis crónica.

A continuación, enumeramos y describimos con mayor detalle los factores principales que pueden causar un excesivo crecimiento de la cándida.

  • Empleo de antibióticos, corticoides y hormonas sexuales de síntesis. Los antibióticos destruyen la microbiota bacteriana, pero no así las cándidas. De este modo, el hongo prolifera sin el control de otros microoganismos. Los corticoides deprimen el sistema inmunitario. Por último, las hormonas sintéticas destruyen ciertos nutrientes imprescindibles para el mantenimiento de un sistema inmunitario saludable.
  • Consumo excesivo de hidratos de carbono de alto índice glucémico. Este tipo de macronutriente es el principal alimento de las cándidas.
  • Estrés crónico. El nivel permanentemente elevado de cortisol deprime el sistema inmunitario, aumenta los niveles de glucosa (alimento de la cándida) y desequilibra la microbiota intestinal.
  • Ingesta habitual de agua clorada del grifo, que contribuye a la disbiosis intestinal.
  • Disminución de las secreciones digestivas. La falta de ácido clorhídrico y de enzimas digestivas favorece la putrefacción de los alimentos, inflama la mucosa intestinal e induce la disbiosis.
  • Falta de nutrientes. Para mantener saludables el metabolismo, el sistema inmunitario y el endocrino se requieren las dosis adecuadas de nutrientes. De otro modo, las cándidas tienen más oportunidades de proliferar.
  • Embarazo, debido a los cambios hormonales que tienen lugar en este periodo.

Antibióticos y candidiasis crónica

MECANISMOS DE ACCIÓN DE LA CÁNDIDA

Antes de describir la amplia variedad de síntomas que puede provocar la candidiasis crónica, creemos que es importante conocer los mecanismos a través de los que este hongo causa enfermedades.

En primer lugar, insistimos en que la candidiasis crónica tiene su origen en el intestino. Aún cuando clínicamente se diagnostique una candidiasis vaginal, siempre hay que pensar en el intestino como la raíz última del problema.

Se sabe que la cándida es un organismo dimórfico, esto es, que presenta la capacidad de modificar tanto su anatomía como su fisiología en función de las condiciones del medio ambiente. En estado normal se encuentra en forma de levadura (microorganismo esférico); sin embargo, en ciertas circunstancias, tales como una disbiosis intestinal o depresión inmune, se transforma en un micelio. En estado micelar produce largos filamentos o rizoides que invaden la mucosa del intestino, la penetran, dañándola y ocasionando un incremento de su permeabilidad. Y aquí es donde comienzan los problemas.

PERMEABILIDAD INTESTINAL AUMENTADA

Una excesiva permeabilidad de la mucosa intestinal permite el paso al torrente sanguíneo de sustancias extrañas –solutos, moléculas tóxicas, infecciosas, mediadores inflamatorios, alimentos mal digeridos, restos bacterianos…-. Entre las sustancias que atraviesan la barrera del intestino permeable destacamos el acetaldehído, tóxico producido en abundancia por la cándida en su estado micelar y que es responsable de buena parte de los síntomas de la candidiasis crónica. Además, las cándidas generan decenas de otros productos nocivos. 

Cuando el sistema inmunológico detecta las sustancias y/o microorganismos en el interior del organismo, desencadena una reacción que induce no sólo un proceso inflamatorio local, que afecta directamente al intestino, sino en todo el cuerpo. Si se mantiene la permeabilidad aumentada en el tiempo puede ocasionar lo que se conoce como inflamación crónica de bajo grado.  

La permeabilidad intestinal aumentada se asocia con muchos trastornos de salud, algunos graves. Expresado con otras palabras, la hiperpermeabilidad intestinal, sea causada por la candidiasis o por cualquier otro factor, está involucrada en el origen y desarrollo de muchas enfermedades.

Lea nuestros artículos sobre el síndrome del intestino permeable y la inflamación crónica de bajo grado.  

EFECTOS DEL ACETALDEHÍDO

Algunos de los síntomas de la candidiasis intestinal se deben a la presencia en el interior del organismo de una molécula producida por la cándida: el acetaldehído. Entre los efectos de esta sustancia tóxica se encuentran:

  • Formación de sustancias vasoactivas, como la adrenalina.
  • Interferencia con los receptores de la acetilcolina, dopamina y algunas hormonas.
  • Producción de histamina y, por lo tanto, inflamación en cualquier parte del cuerpo.
  • Bloqueos enzimáticos.
  • Destrucción de la vitamina B1 e inhibición de la conversión de la vitamina B6 a su forma activa.
  • Depresión del sistema inmunitario.
  • Destrucción del glutatión y la cisteína, necesarios para desintoxicar el organismo.

SIGNOS Y SÍNTOMAS PRINCIPALES DE LA CANDIDIASIS CRÓNICA

Insistimos en que, casi siempre, la candidiasis se relaciona únicamente con los signos y síntomas característicos que se localizan en la piel y las mucosas de la cavidad oral y genital. Por ejemplo, cuando se diagnostica una candidiasis vaginal se enfoca la atención exclusivamente en los síntomas localizados en la vagina y se prescribe un tratamiento local. Sin embargo, para combatir la candidiasis se requiere una visión holística, más global y de conjunto. Aunque de origen intestinal, la candidiasis no es un problema de salud localizado, sino mucho más complejo, que puede afectar de forma sistémica al ser Humano.

La sintomatología de la candidiasis crónica debe atribuirse al alto grado de intoxicación que sufre la persona, como consecuencia de la permeabilidad intestinal. Por otra parte, también se debe a la reacción del sistema inmune en su intento por neutralizar las sustancias potencialmente dañinas y eliminarlas del organismo.

Los síntomas más comunes en pacientes con candidiasis crónica intestinal son:

  • Problemas digestivos: indigestión, digestiones pesadas, distensión abdominal, diarreas y/o estreñimiento y ardor de estómago. Un síntoma muy característico es el deseo de comer hidratos de carbono, en especial azúcares refinados.
  • Cansancio, fatiga, astenia, malestar general y mareos.
  • Problemas para conciliar el sueño, sueño poco reparador y sensación de embotamiento matutino.
  • Dolores de cabeza frecuentes.
  • Problemas de concentración, atención y memoria, irritabilidad, desánimo, cambios de humor.
  • Dolor muscular y articular.
  • Molestias vaginales (picores, irritación, heridas, etc.)
  • Infecciones frecuentes y alergias.
  • Congestión nasal y sensación de ahogo.
  • Piel seca, acné, eccemas, picor anal y problemas en las uñas.
Sintomatología de la candidiasis intestinal crónica

Cansancio, malestar general, sensación de resaca matutina y cefalea son síntomas característicos.

ENFERMEDADES ASOCIADAS CON LA CANDIDIASIS CRÓNICA

La candidiasis crónica se relaciona no sólo con problemas de salud comunes y considerados leves, sino con enfermedades más graves, crónicas y degenerativas.

A nivel intestinal se asocia con el síndrome de intestino irritable y otras patologías más graves como la celiaquía y la enfermedad inflamatoria intestinal (enfermedad de Crohn y colitis ulcerosa).

A nivel sistémico se relaciona con problemas de salud como sinusitis, asma, psoriasis, migrañas, anemia, trastornos del estado del ánimo (ansiedad y depresión), insomnio, hipotiroidismo, trastornos metabólicos (por ejemplo, hipoglucemia y obesidad), síndrome de fatiga crónica y fibromialgia. También se asocia con patologías autoinmunes como la diabetes tipo I, la artritis reumatoide, el lupus eritematoso diseminado y la esclerosis múltiple.

En el próximo artículo, explicamos cómo combatir la candidiasis crónica. Propondremos un protocolo terapéutico de 4 fases:

  • Dieta anticándida, para “matar” de hambre a estos microorganismos convertidos en patógenos.
  • Erradicación. Realmente es la reducción de la población de cándidas a través de suplementos.
  • Armonización. En esta fase se equilibrará la microbiota intestinal y se aportará al organismo los nutrientes necesarios.
  • Reparación de la mucosa intestinal hiperpermeable.

 

 

P´REZ&MÜLLER

 

Si le ha gustado el artículo “Candidiasis crónica. Qué es, síntomas y patologías”, compártalo en redes sociales. También puede suscribirse al blog para recibir por correo notificación de las nuevas entradas y recibir el “Compendio de Terapias Naturales” gratuitamente

¿Le fue útil este artículo?

Pulse una estrella para calificar

Puntuación media 5 / 5. Recuento de votos 7

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *