CÓMO PREPARARSE PARA EL COLAPSO ECONÓMICO

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Constituye un reto fascinante, pero sumamente complejo, tratar de proponer una serie de medidas que permitan a las personas prepararse para el colapso económico que se avecina. La razón es simple: las circunstancias de cada individuo son únicas. Por ello, la sugerencia de cualquier conjunto de disposiciones preventivas no será de utilidad para la mayoría.

Lo explicaremos a través de una metáfora. Suponga que sospecha un posible ataque del lobo. La forma de protegerse dependerá de la coyuntura y particularidad de quien reciba el asalto del depredador. Un sinfín de variables modificarán la respuesta del agredido. No se defenderá del mismo modo si se encuentra en una pradera/estepa o en un bosque, si dispone de una escopeta, pistola o machete, si está sólo o forma parte de un grupo, etcétera.

Del mismo modo, cada persona deberá elaborar su propio plan de prevención frente a un futuro colapso económico. En cualquier caso, nosotros vamos a proponer una serie de herramientas de las que usted podrá escoger las que mejor se adapten a su situación particular.

Este artículo podría alargarse muchísimo, si profundizáramos en cada estrategia; sin embargo, será breve. Si desea ampliar información sobre cualquier asunto, puede, en primer lugar, leer los artículos vinculados y, en segundo lugar, ponerse en contacto con nosotros y le redirigiremos a profesionales bien formados en la materia.

EL MUNDO PATAS ARRIBA

No pocas personas están percibiendo cambios graduales en sus vidas, que se han acelerado en poco tiempo. Aprecian riesgos que no saben muy bien cómo definir, pero que están ahí. Reconocen la existencia de una brutal inestabilidad política y económica.

Las exageradas y desproporcionadas medidas impuestas por los gobiernos para combatir la crisis sanitaria y económica ocasionada por el coronavirus han reducido nuestros derechos y libertades, han polarizado la sociedad, enfrentado unos contra otros, y reducido nuestro poder adquisitivo a pasos agigantados. 

Las subidas generalizadas de impuestos, con las que nos vienen castigando desde hace años, no van a parar. Los gobiernos inventarán nuevas tasas impositivas. La creciente presión inflacionaria nos ha empobrecido notablemente. En ambas situaciones, el Estado gana, porque alivia su grandísima deuda al recaudar más. Está claro que se han propuesto que seamos nosotros los que financiemos su derroche y las patrañas de la Agenda 2030.   

En cualquier caso, el mundo está tan endeudado que las medidas para controlar la inflación -subidas de los tipos de interés y la reducción del balance de los Bancos centrales- podrían llevarnos a un colapso total de la economía. Muchos empiezan a preocuparse ante estas previsiones y temen que se repita lo ocurrido a partir de la crisis financiera de 2008, cuando millones de personas perdieron su trabajo, su casa y se sumieron en la más profunda pobreza.

A esta situación se suma la guerra de Ucrania, con efectos que vienen a empeorar mucho la situación económica global, hasta el punto de que se vaticina una hambruna mundial a no tardar mucho. Todo acompañado con el pavor que produce, sobre todo a los ciudadanos europeos, que la escalada de tensión entre Occidente y Rusia desemboque en un conflicto armado a nivel global, es decir, en la tercera guerra mundial.

CON CUÁNTO TIEMPO CONTAMOS PARA PREPARARNOS

Muchos se preguntan cuándo acontecerá el colapso económico para tener un marco temporal de referencia. Como nos hemos atrevido a aventurar en artículos previos, creemos que se avecina una profunda y duradera recesión económica. Según los estándares europeos, USA ya estaría en recesión -dos trimestres seguidos con PIB negativo-, aunque por ahora la FED sólo reconoce una desaceleración de la economía. Tenga la seguridad de que para cuando anuncie la recesión -probablemente, después del verano-, ya llevaremos un tiempo en ella.

En nuestra opinión, lo peor no llegará hasta la primavera de 2023, al menos en Occidente, momento en que se iniciará una lenta recuperación. Ni que decir tiene que cada país o región seguirá un ritmo diferente. En Europa, por ejemplo, la economía parece evolucionar con unos meses de retraso respecto a la estadounidense. En cualquier caso, la recesión dejará tras de sí una estela que afectará al ciudadano de a pie durante años: seremos más pobres, nos oprimirán y tiranizarán más que anteriormente.

¿Y DESPUÉS QUÉ?

Desde hace años, las élites están creando las condiciones para un drástico cambio en todos los ámbitos: el Nuevo Orden Mundial. Lo acontecido en 2008 fue una de las fases de este proceso y lo que está por venir, la siguiente. Tal vez, esta etapa en que nos encontramos sea la puntilla final que acabe con la dominación absoluta de una humanidad empobrecida. Aunque creemos que no será así. Todavía no. Apostamos a que falta alguna fase mas en el futuro.

No creemos que el próximo colapso económico culmine, como algunos afirman, en un escenario apocalíptico, en el que las personas tengan que luchar con palos y piedras para subsistir, cual mundo de Mad Max o el del Pleistoceno. Eso sí, no descartamos que a largo plazo -o no tan largo- este escenario apocalíptico llegue a ocurrir. Ya lo advirtió Einstein cuando hizo referencia a la posible Tercera Guerra Mundial.

En cualquier caso, hay que prepararse para el colapso económico inminente y para un futuro más lejano, nada halagüeño y muy siniestro, de opresión y tiranía de los Estados. 

No sé con qué se luchará en la tercera guerra mundial, pero sí sé con qué se combatirá en la cuarta: con hachas de piedra. - Albert Einstein - Clic para tuitear

ESTRATEGIAS DE PREPARACIÓN PARA EL COLAPSO ECONÓMICO

Repetimos, no todas las medidas que a continuación desarrollamos brevemente les serán útiles. Quédese con aquellas que se adapten a sus circunstancias y deseche el resto.

AHORREMOS

Tal vez esté pensando “qué listos son estos de Humanidad Alfa, lo de ahorrar lo sabe cualquiera”. Pues sentimos decirle que la mayoría de los mortales desconocen que el ahorro es el pilar fundamental de las finanzas personales y no ahorran nada, de modo que viven al día, de nómina en nómina, o bien guardan lo mínimo para poder gastar el resto.

Se sorprendería del gran número de familias que no han ahorrado absolutamente nada en los últimos años y que viven sin un fondo de emergencia o colchón financiero. Existen numerosos estudios que confirman lo que aquí estamos afirmando.

La situación actual no es la más propicia para derrochar en lujos costosos. Desde este momento debemos dejar de lado los gastos superfluos y ceñirnos a los estrictamente necesarios. Estamos convencidos de que, si se sentara y comenzara a estudiar sus finanzas -ya sabe, ingresos y gastos-, descubriría que desperdicia el dinero en un sinfín de tonterías no básicas. Se percataría, a buen seguro, de que existen áreas de la economía doméstica en las que podría reducir el gasto o eliminarlo por completo.

Así que diseñe un plan de ahorro y cree, poco a poco, un fondo de emergencia. Todos deberíamos tener un colchón financiero que nos permitiera vivir un mínimo de 6 meses.

Pregúntese qué sucedería si mañana perdiese el trabajo y sólo le quedase la compensación por desempleo. Las ayudas públicas en algunos países, como los de Europa del norte y centro, le permitirían vivir bien. Sin embargo, cuando se pierde el trabajo en la mayoría de países, los ingresos se reducen notablemente hasta caer por debajo del nivel de la pobreza. ¿Podría continuar pagando sus deudas y la hipoteca de su casa? ¿Tendría que recurrir, incluso, a las ayudas de caridad?

Ahorrar para prepararse para el colapso económico

DESHAGÁMONOS DE LA DEUDA

Ahora no es el momento de entrar en grandes cantidades de deuda. En cambio, debemos volver a lo básico y hacer lo que podamos para ser más independientes del sistema. Recuerde lo sucedido después de 2008: millones de personas ultraendeudadas no sólo perdieron sus trabajos, sino sus hogares.

Cuando decimos que debemos deshacernos de la deuda, no nos referimos a la hipotecaria. Esa habrá que seguir pagándola, inevitablemente a intereses cada vez más altos (si la tiene a interés variable, por supuesto), sino a otros tipos de deuda mucho más dañinas. Nos referimos a las deudas tóxicas de las tarjetas de crédito o a las de entidades financieras (créditos revolving). Esas sí que son totalmente tóxicas y pueden hundirnos en la más absoluta pobreza.

Le pondremos un ejemplo. Suponga que usted ha dispuesto un saldo de 6000 euros en una tarjeta de crédito creyendo que lo pagará pronto. Como le permite escoger la cuota -este es el cebo, la trampa-, decide pagar una mensualidad de 100€. De lo que no se ha percatado es de que la tarjeta le impone una tasa de interés del 20 por ciento. ¡Un robo! Dada su mínima cultura financiera (que es lo habitual, aunque no lo crea; de hecho, de esa ignorancia se enriquecen las entidades financieras), no conoce las serias implicaciones de su acto. Se lo explicamos: tardará 40 años en pagar los 6000€ y al finalizar habrá desembolsado 42000€ en concepto de intereses.

¡¡¡Huya, como alma que persigue el diablo, de estos créditos tóxicos e injustos!!! Y si cayó en la trampa, esfuércese en ahorrar y destine parte de sus ahorros a saldarlos. También puede denunciar para reclamar por años de injustos intereses. En España hay un bufet de abogados que está logrando muchos éxitos: Preico Jurídicos

¿DEBEMOS INVERTIR?

Si entendemos por inversión la compra de un activo para generar una rentabilidad, nosotros hemos dejado de invertir. Es más, nos hemos salido completamente del mercado bursátil y del cripto. Incluso hemos desechado la opción de la renta fija, a pesar de que los bonos a 10 años del Tesoro de los EE.UU. dan una rentabilidad alrededor del 3% en la actualidad. Invertir es una forma efectiva de prepararse para el colapso económico, pero ahora no es el momento. Es tarde.

Creemos que es tiempo de acumular efectivo (cash) y nunca en una moneda débil, como el euro, que se devalúa frente al dólar cada día. El franco suizo es una gran opción. Sabemos lo que piensa: que la inflación se «comerá» su efectivo, aunque lo tenga en una moneda fuerte. Tiene razón, pero más riesgo le vemos a la inversión. Recuerde que nuestro pronóstico es que las bolsas de valores aún caigan bastante más a lo largo del segundo semestre de 2022, así que, ¿dónde invertir? Nosotros acumulamos cash y esperamos. Cuando llegue el momento, compraremos activos baratos para conseguir mayores rendimientos futuros.

Comprar oro (y en menor medida, plata), no como inversión -que también podría ser factible-, sino como un activo refugio para protegerse de una alta inflación duradera, también sería una elección inteligente.

¿Y la inversión en bienes inmuebles, como tierras y viviendas? Sin duda, estos activos son buenos refugios para épocas de inflación, pero a día de hoy están caros. No conocemos todos los mercados, pero en USA los bienes inmuebles están por las nubes y en Europa tienen una valoración muy exigente. Si a esto se suma el aumento de los tipos de interés, nosotros no lo consideramos una buena compra. De todas formas, debe estudiar su mercado nacional y decidir. A menos que…

Invertir durante el colapso económico

¿COMPRAMOS UN TERRENO Y CULTIVAMOS NUESTROS ALIMENTOS?

La inversión en bienes raíces no nos parece una buena opción ahora, a no ser que nuestra intención sea aumentar nuestra independencia del Estado. Prepararse para el colapso económico pasa por emanciparse del Estado. 

Ayer estábamos viendo un vídeo del canal de YouTube “NegociosTv”, en el que se daba a conocer el informe de UBS sobre el “apocalipsis” financiero que le espera a la Eurozona. Tan dramática era la situación que proponía sobre el futuro próximo, que un seguidor comentaba “pues que le den al mundo, me voy al campo, me hago un huerto y me baño en el río” El comentario es muy gracioso, pero en realidad constituye otra de las estrategias que muchos ya han empezado a llevar a cabo para desligarse del sistema en previsión de un colapso económico total.

Se puede abandonar casi completamente el sistema comprando una finca (muchos ya tendrán un terreno, seguro), cultivándola, construyendo un pequeño cuarto de aperos -algunos terrenos ya tendrán su pequeña casa-, instalando paneles solares y, en definitiva, haciéndose autosuficiente. Lo cierto es que no se vivirá con grandes lujos, pero al menos no se pasarán apuros.

Para quienes la soledad es un grave problema, existen personas deseosas de asociarse para fundar una eco-villa o población independiente y autosuficiente.

Muchos no podrán abandonar la ciudad ni tendrán la posibilidad de adquirir un terreno. Para estos, y previniendo un colapso tremendo que traiga consigo un desabastecimiento alimentario o, incluso, una hambruna, la mejor opción es que comiencen a establecer una red de contactos con agricultores y ganaderos locales. Nunca les faltará de comer, si pueden comprar en el comercio local pan, huevos, verduras y lácteos.

Y para los más tremendistas, está la posibilidad de almacenar alimentos no perecederos y leer nuestro post: Cómo prepararse para el apocalipsis.  

CREEMOS OTRA FUENTE DE INGRESOS O EMPRENDAMOS

La mejor inversión que puede hacerse en los tiempos que corren es aquella que nos permita adquirir conocimiento, una nueva habilidad. El mundo está patas arriba y un cambio drástico se avecina. En el futuro nuevo orden mundial, el trabajo estará muy vinculado al ámbito de lo digital. Aprender una profesión digital o habilidades que puedan desarrollarse online, nos proporcionará una gran ventaja adaptativa en un futuro cercano.

De todas formas, seguro que si piensa un poco encuentra una habilidad o conocimiento que pueda explotar hoy mismo. Muchas personas trabajan por la mañana, por ejemplo, y por las tardes ofrecen sus servicios físicamente u online. Fontaneros, carpinteros, “manitas” en general, masajistas,… publicitan sus servicios a través de la vía clásica o la digital (redes sociales). Otras personas poseen conocimientos en algún área del saber, como idiomas, matemáticas,… y dan clases particulares, tanto presencialmente como online. Y muchos profesionales se han lanzado al mundo de la consultoría digital.

Existen plataformas, como workana, que permiten a aquellas personas que tengan un conocimiento y ganas de trabajar, ofrecer sus servicios. Escritores, diseñadores gráficos, desarrolladores web, programadores, juristas y un largo etcétera están alcanzando el éxito en el mundo digital. 

Hay quien decide dejar de ser un empleado indefinido y emprende un negocio en su tiempo libre. Sin duda, esta elección requiere un esfuerzo y reduce las horas frente al televisor, pero si llegase el día en que perdiera su trabajo, estaría feliz de sus ingresos extra. Conocemos ejemplos. Los casos de un joven que creó una web de afiliados, el de un señor maduro que vende libros para niños en Amazon y el de dos señoras mayores, una que vende comida casera a domicilio y otra que alquila habitaciones en su casa a estudiantes. Todos ellos generan unos ingresos nada desdeñables.

Generar nuevos ingresos. Emprender

PROTEJAMOS NUESTRO NEGOCIO Y DINERO

Prepararse para el colapso económico implica cuidarse mucho de quienes llegado ese momento querrán esquilmar nuestros negocios y confiscar nuestro dinero. Seguro que se está preguntando de qué o de quién debemos defendernos. La respuesta es simple: de los Estados. 

Muchos países se han convertido en auténticos infiernos fiscales y cada poco tiempo crean -con justificaciones absurdas- nuevos impuestos. La presión impositiva crecerá a nivel global.

No pocos países están ultraendeudados, al borde de una crisis de deuda y, literalmente, de la bancarrota, por lo que no es descabellado pensar que, cuando llegue lo peor de la recesión económica, se les ocurra bloquear nuestros ahorros (corralito), querer meter la mano en ellos (expropiaciones) e, incluso, reducirnos el salario (vuelva a leer el epígrafe anterior para incidir en la necesidad de crear otra fuente de ingresos).

Los argentinos lo saben bien, pero aquí en Europa también tenemos antecedentes. Durante la crisis de la deuda soberana de Grecia, después de la crisis financiera de 2008, los controles de capital no permitían retirar del cajero más de 60 euros al día y las pensiones/salarios de los empleados públicos se redujeron a la mitad. En Chipre, la crisis financiera de 2012 llevó al gobierno chipriota, además de a establecer un corralito, a confiscar los ahorros de sus ciudadanos, por supuesto, sin preguntar a nadie primero.

Por tanto, los más listos se protegen de los impuestos abusivos y de las posibles medidas gubernamentales tiránicas internacionalizando y diversificando sus activos mediante formas jurídicas, como las cuentas offshore y sociedades offshore. Aprendamos de ellos. Otros, que no quieren pagar a un asesor fiscal, retiran sus ahorros y los esconden “debajo del colchón”  en su hogar.

Eso sí, los más listos dentro de los más listos no poseen nada, pero lo controlan todo.

PARA PREPARARSE PARA EL COLAPSO ECONÓMICO: CONTROLA TODO, NO POSEAS NADA

La lógica nos dice que a quien no tiene nada, nada se le puede quitar. Y existen varias formas de convertirse en un absoluto indigente oficial y legalmente.

La idea es separar nuestro patrimonio de nuestra persona. Se trata de crear una estructura que pertenezca a sí misma, de la que forme parte nuestro patrimonio y sobre la que tengamos el control. Puede hacerse constituyendo una estructura de LLC en USA, Sociedades anónimas o Sociedades Limitadas-Fundaciones británicas, entre otras. Existen más formas jurídicas que pueden emplearse de forma independiente o combinándolas entre sí.  

Las mismas élites que nos quieren tener presos emplean el encubrimiento para proteger sus activos. ¡Buff! ¡¡Espere, espere! Dicen que el término encubrimiento es ilegal, así que rectificamos: las élites crean complejas estructuras a través de diferentes formas jurídicas para parecer que no tienen nada y seguir viviendo como ricos. En fin, se las saben todas, no se les escapa una con el fin de prepararse para el colapso económico. Las élites convencen, sin mucho esfuerzo, a los gobiernos para que dicten leyes con “agujeros” para que puedan ser sorteadas legalmente. Quienes no pueden saltarse la ley son quienes se encuentran en la más absoluta ignorancia, esto es, nosotros. Así que estudiemos sus tácticas, recurramos a expertos que nos asesoren y convirtámonos en indigentes. Sigamos el axioma: aquello que no se nos puede atribuir, no se nos puede arrebatar.

Protección de activos como forma de prepararse para el colapso económico

LARGUÉMONOS DEL PAÍS FISCALMENTE

Otro axioma que debe memorizar: vaya a donde mejor le traten. Comprendemos que el ser humano genera desde su nacimiento un vínculo especial con la tierra, pero ha llegado el momento de romper con esa atadura mental. Si nuestro país se ha convertido en un nido de ladrones, debemos huir. No hay más.

En determinadas circunstancias, prepararse para el colapso económico implica hacer la maleta e irnos a un país que ofrezca mejores condiciones. Nuestros padres fueron emigrantes y no se traumatizaron en el intento. Conocemos un sinfín de inmigrantes sudamericanos que vinieron en busca de una vida mejor (aunque algunos, en vista de la ruina que se avecina en España, estén pensando regresar). Sin duda, largarse de la tierra supone un gran esfuerzo inicial, aunque decida irse a un país con una sólida base cultural común (los pueblos hispanos). Sin embargo, resulta obligatorio barajar esta opción, porque puede ser una oportunidad para cambiar aquello que queramos cambiar en nuestra vida y protegerse, por supuesto, del colapso económico que se nos viene encima.

Antes que nada, debemos aclarar dos puntos. Cuando hablamos de irse del país de origen, no nos referimos a buscar un trabajo como empleado por cuenta ajena en otro lugar, aunque las condiciones sean mejores. Esta es otra opción, pero en nuestra opinión no es la más deseable. La cuestión es independizarse del sistema y no someterse a otro sistema, a pesar de que creamos que es superior. Por otro lado, abandonar el país desde el punto de vista fiscal no implica irse para siempre. Cambiar nuestra residencia fiscal nos obliga, al menos en España, a no residir en el país más de 183 días. Por tanto, en determinadas circunstancias, podremos regresar durante medio año a la tierra.

QUÉ NECESITAMOS PARA ABANDONAR EL PAÍS

Para largarse, con el fin de prepararse para el colapso económico, no basta con mentalizarse, sino que se requiere:

1.-En primer lugar, un lugar mejor que el que dejamos atrás. Si tenemos la seguridad de que nuestro país sufrirá duramente las consecuencias del colapso, debemos asegurarnos de que el país de destino sea mejor. España, por ejemplo, lleva años convirtiéndose en una dictadura, camuflada detrás de una democracia, con una presión fiscal insoportable. Ahora, con una inflación galopante (muy superior a la que el gobierno nos muestra) y un endeudamiento crónico y brutal, se encamina directamente hacia la ruina. ¿A dónde ir? Deberíamos estudiarlo con detalle.   

2.- En segundo lugar, una fuente de ingresos o, al menos, unos ahorros (fondo de emergencia) que nos permitan mantenernos hasta que en el nuevo lugar de residencia comencemos a generar nuevos ingresos.

Abandonar el país

SITUACIÓN ÓPTIMA PARA DEJAR EL PAÍS Y LA SITUACIÓN PEOR

Sin duda, la situación óptima para hacer realidad el cambio de residencia fiscal es estar generando rentas, bien a través de inversiones en bolsa, cripto, bienes inmuebles, etc. Otras buenas situaciones son estar dirigiendo ya un negocio establecido que funcione prácticamente por sí mismo o estar trabajando como autónomo y poder ofrecer los servicios con independencia del lugar de residencia.

También pueden barajar el cambio de residencia fiscal quienes sean empleados por cuenta ajena, pero que puedan trasladar su profesión con facilidad al teletrabajo e, incluso, trabajar como agente independiente.

Para los demás mortales, la única forma consiste en irse con los ahorros a un buen país donde el coste de vida sea bajo, que les permita crear con paciencia una fuente de ingresos -negocio online o algún tipo de inversión- y hacerla escalar gradualmente. 

Quienes lo tienen mucho más difícil para establecer su residencia fiscal fuera de su país son los ciudadanos modélicos para los Estados. Estos son aquellos atados con cadenas, que tienen su hipoteca, otras deudas, un coche, una casa, un empleo, con hijos, esposo/a y suegros, que se someten sin rechistar a los abusos del gobierno y que no tienen ni la más remota idea del significado de emprender e invertir.

¿Y SI TENEMOS UN NEGOCIO Y NO QUEREMOS IRNOS DEL PAÍS?

Excepto para el ciudadano modélico y atado al sistema, existen otras formas de prepararse para el colapso económico. Se puede continuar viviendo en el país, pero trasladar fuera el negocio para reducir la presión fiscal y pagar menos impuestos, así como para evitar la engorrosa normativa laboral del país, que en España es un infierno.

Aunque esta opción no siempre es posible (de ahí la necesidad de analizar cada caso particular), constituye una alternativa muy buena, que permite ampliar el negocio, acceder a nuevos mercados y aumentar los márgenes de beneficios.

Por otra parte, quien se queda en el país debe considerar llevar a cabo una optimización fiscal que le permita pagar menos impuestos. Existen formas legales, por supuesto.

Aquí termina el artículo. Si tiene alguna consideración que formular o algo que aportar, no lo dude y deje un comentario. Le aseguramos que toda información que nos permita ampliar opciones para prepararse para el colapso económico, será bien recibida.

Sin más, reciba un cordial saludo y hasta la próxima.

P´REZ&MÜLLER

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6 Comments on “CÓMO PREPARARSE PARA EL COLAPSO ECONÓMICO”

  1. Importante me gustaría asesoría sobre negocios por internet tengo una pequeña fábrica y quiero impulsar por redes

    1. Hola, Samuel. A día de hoy, resulta obligatorio digitalizar una empresa. Existen negocios que no pueden digitalizarse por completo (una peluquería, por ejemplo), pero que se benefician enormemente de la transformación digital, pues amplían su público objetivo (atraen más consumidores). Otros negocios sí pueden digitalizar todos sus procesos. En función del presupuesto, se puede contactar con una agencia que le ayude en la transformación o comenzar a formarse para tratar de iniciar poco a poco la digitalización del negocio. Nosotros seguimos a David Ibiza en YouTube. En su canal proporciona información de gran valor sobre muchísimos temas relacionados con wordpress y marketing digital. Por ejemplo, enseña de forma gratuita a crear una tienda online con wordpress desde cero. Además, organiza cursos de pago muy interesantes. Ánimo y un saludo cordial.

  2. … \»El pueblo que no conoce su historia está condenado a repetirla\»…

    Solo hay una salvación. MOASS!

    1. Hola, David. En efecto, un buen MOASS, seguido de una correcta gestión y protección del patrimonio, solucionaría la mayor parte de los problemas. Un saludo cordial y ánimo.

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