Vacío emocional

VACÍO EMOCIONAL: QUÉ ES Y CÓMO AFRONTARLO

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Todo parece marchar bien. Cree que no se puede quejar. El vacío emocional es algo que alguna vez escuchó, pero que sufren otros y no usted.

Sin embargo, una buena mañana, al levantarse de la cama, se siente desganado y apático. Cuando llega la noche tiene una sensación similar. Pasa el tiempo y comienza a percibir su cotidianidad muy semejante al día de la marmota. Un ciclo que se repite cada 24 horas, una y otra vez: levantarse, trabajar, atender a los niños (tareas, actividades), verle la cara al jefe, preparar la comida para el día siguiente, sacar al perro, tirar la basura, acostarse y vuelta a empezar.

Llega el fin de semana y lo que antes era júbilo por la liberación laboral, ahora lo siente como “más de lo mismo”, una rutina pesada y aburrida.

Un tiempo más tarde comienza a angustiarse. Se percibe desconectado de lo que le rodea, como si estuviera fuera de lugar. No sabe explicar por qué, pero su vida se le antoja incompleta, como si algo le faltara. Pero no sabe determinar qué. Aunque rodeado de personas, siente una soledad extraña y una vaga tristeza se apodera de usted…

Tal vez haya llegado el momento de pensar que sufre un vacío emocional.

QUÉ ES EL VACÍO EMOCIONAL

Se trata de una metáfora usada en el ámbito de la psicología para describir un fenómeno que quienes lo sufren lo definen, con frecuencia, como una extraña y angustiosa sensación de carencia. Afecta a muchas personas, tanto a hombres como mujeres, y a cualquier edad. En ocasiones, varias veces a lo largo de la vida o, incluso, durante toda ella.

SÍNTOMAS DEL VACÍO EMOCIONAL

Aunque no todas las personas sufren el vacío emocional del mismo modo, existen ciertos síntomas que se observan con mayor frecuencia. Síntomas que varían en intensidad.

En general, suelen experimentar falta de motivación, ilusión e interés, incluso por actividades que antes les agradaban. Además, expresan una insatisfacción en diferentes ámbitos de la vida –laboral, familiar,…-. Se muestran inseguras, apáticas e. incluso, pueden aislarse socialmente.

La mayoría refiere la sensación subjetiva de que en sus vidas falta algo. Resulta curioso que una sensación subjetiva sea descrita con tanta frecuencia de la misma manera: “me falta algo,… mi vida no está completa”.

Al mismo tiempo, y si se indaga un poco más, los afectados relatan que su existencia es semejante a un bucle. La describen como una rutina, tediosa y aburrida, que se repite cíclicamente. Les parece que no se puede escapar de ella, de modo que nada más hay que hacer y esperar de la vida.

Por otro lado, tienen la inexplicable sensación de que se hallan desconectados de lo que les rodea. Pueden llegar a perder el sentido de responsabilidad y compromiso.

Se sienten incomprendidos y solos. Les angustia y les entristece una inexplicable sensación de soledad. Inexplicable porque, con frecuencia, se hallan rodeados de seres queridos. En ocasiones, pueden llegar a sentir que habitan junto a desconocidos.

A nivel físico, los afectados refieren cansancio, fatiga, falta de energía y una sensación de “vacío” en el pecho, abdomen u otras partes del cuerpo. Además, con frecuencia aparecen trastornos psicosomáticos como cefaleas, problemas digestivos, etc.

El vacío

VACÍO EMOCIONAL VS. VACÍO EXISTENCIAL

Muchos utilizan ambos conceptos de modo intercambiable, como si fueran sinónimos. En el campo de la psicología suele hacerse mayor referencia al vacío emocional, mientras que en el ámbito de la filosofía y espiritualidad se usa más el término vacío existencial. Los límites entre uno y otro concepto aparecen difusos, se solapan y apenas se distinguen.

Nosotros hacemos una clara distinción entre ambos. Cuando aparece la sensación de soledad, el vacío emocional da paso al vacío existencial. Podría decirse que la soledad es el punto de inflexión en el que la persona comienza a adentrase en la vacuidad de su existencia.

Pero “…esto es otra historia, que deberá ser contada en otra ocasión…”. Sobre el vacío existencial trataremos en un futuro post. Ahora es el turno del vacío emocional, la primera fase de este camino doloroso, pero necesario, que conduce al ser humano al autoconocimiento.

CAUSAS DEL VACÍO EMOCIONAL

En ocasiones, existe un desencadenante objetivo del vacío emocional. En este caso, las personas afectadas pueden atribuir su angustia a determinado acontecimiento vital. Casi siempre se trata de etapas de crisis o transición, que se vivencian como experiencias dolorosas. Las pérdidas de seres queridos o la separación de ellos (como cuando los hijos se van de casa), las rupturas sentimentales, los cambios drásticos en las condiciones de vida, la enfermedad, las pérdidas de trabajo, etc., constituyen factores causales de este tipo.

Sin embargo, con frecuencia los afectados no reconocen el desencadenante de sus sensaciones. Refieren que sus vidas transcurren dentro de la “normalidad”. Por ello, no llegan a comprender ni saben expresar lo que les sucede.

Algunos aventajados, que se atreven a rascar en la superficie de su angustiosa situación, y tras un tiempo de reflexión, descubren algún desencadenante subjetivo. Estos suelen coincidir en que sus vidas no son como esperaban. Es decir, que sus expectativas de vida no se han cumplido. Admiten que detrás del vacío que sufren se encuentra la insatisfacción inducida por las metas, objetivos y expectativas frustradas.

Es curioso que la vida, cuanto más vacía, más pesa. -Leon Daudi- Clic para tuitear

COMPLEJIDAD CAUSAL

Muchas son las causas que, actuando solas o en combinación, se proponen como origen del vacío emocional:

  • Las creencias limitantes que la sociedad materialista inculca en el ser humano. Se nos enseña que tanto mejor se es en la vida, cuanto mayor sea el número de posesiones. Si no poseemos, no somos nada. Y nunca estamos satisfechos: sufrimos de inconformidad. Así que cuando las expectativas fundadas en estas creencias se ven malogradas, pueden desencadenar la sensación de vacío emocional.
  • Dependencia de la realidad exterior. Para la mayoría de personas, una vida plena depende de su relación con otras personas, de objetos, bienes y actividades. Cuando falla o desaparece el objeto exterior de su bienestar, ya no tienen donde aferrarse y aparece el vacío emocional.
  • Bajo autoconcepto y autoestima. Los miedos e inseguridades también pueden encontrarse agazapados en el fondo del vacío.
  • Necesidades afectivas insatisfechas (tal vez en la niñez), que desembocan en dependencia emocional en la vida adulta. Cuando esto sucede, los afectados requieren la aceptación, aprobación, atención y cariño constante de las personas que les rodean. Por ejemplo, una educación sin afecto, con indiferencia, hostilidad por parte de los padres, podría ser el desencadenante futuro de un vacío emocional.
  • La excesiva entrega a los demás (hijos, pareja,…) y la escasa atención a nosotros mismos, a nuestros intereses, expectativas, etc.
  • La vida atropellada y estresante que nos impide entrar en contacto con nosotros mismos.
  • Crisis de identidad.
  • Actuar y pensar, en definitiva, dirigir nuestra vida según los dictados de un agente exterior, ya sea la sociedad, pareja, padres, hijos, etc., y no según los nuestros. De la incoherencia entre nuestras creencias más profundas y nuestras actitudes y conductas surge el vacío. Ser un borrego, es decir, hacer con nuestra vida lo que desean los demás, podría desencadenar un vacío emocional.

CAUSA PROFUNDA DEL VACÍO EMOCIONAL

En nuestra opinión, todo lo anterior no son más que causas desencadenantes, que permiten que aflore, que dé la cara y se desarrolle un vacío ya existente. La causa primera y trascendente del padecimiento es otra, más profunda.

En las recónditas honduras de las personas afectadas existe una desconexión respecto de su yo esencial. El poderoso ego, que construimos a lo largo de la vida y con el que nos identificamos, llega a tomar por completo las riendas de nuestra existencia. Adquiere tanto poder que nos desconecta de nuestro yo esencial. Pero de esto trataremos en el post sobre el vacío existencial.

Para más información sobre el ego, léase nuestro post El ego, qué es y cómo nos afecta.

En el núcleo más recóndito de toda soledad hay un profundo y poderoso anhelo de unión con el yo perdido. -Brendan Behan- Clic para tuitear

CAUSA FINAL

Según la teoría de la causación de Aristóteles, la causa final es el sentido, propósito o finalidad por la que se produce un determinado fenómeno. La ciencia contemporánea, en cualquiera de sus ramas, ha desterrado la finalidad de las cosas y fenómenos. Todo ocurre, según ella, por una causa que se haya en el pasado, pero nunca con un propósito. Es decir, la realidad sería una sucesión de causas y efectos, sin más.

Nosotros aún defendemos la finalidad. De hecho, sólo debe observar con atención su propia vida para darse cuenta de su existencia. Usted come, porque tiene hambre, ¿no es cierto? El hambre sería la causa de que se alimente. No obstante, debería percatarse de que el hambre tiene una finalidad, una causa final, que es la satisfacción de una necesidad básica: nutrir su cuerpo para sobrevivir.

Nosotros advertimos en el vacío emocional una causa final, es decir, un propósito. Como todo síntoma, el vacío es una señal de alarma, que nos advierte de que algo en nuestro interior no marcha bien. Se trataría, pues, de un mecanismo que exhorta al ser humano al cambio, a la transformación.

Pero como ocurre con mucha frecuencia, hacemos caso omiso, como si estuviéramos sordos y ciegos, a las instrucciones que la sabia naturaleza nos provee. 

Para más información léase nuestro post Sobre las causas de la enfermedad

CÓMO SUELEN EXPRESAR LOS AFECTADOS SU VACÍO EMOCIONAL

Cuando nos aparece un sarpullido en la piel, ¿qué solemos hacer? Tratar de eliminarlo lo antes posible, ¿no es cierto? Para ello utilizamos los efectivísimos corticoides. Así, lo único que hacemos es ocultar el síntoma, eliminar su “voz” y no permitir que exprese el mensaje ni desarrolle el propósito (o finalidad) que trae consigo.

Los afectados de vacío emocional actúan del mismo modo, pero en la esfera psicológica. Despliegan mil y una estrategias para mantener entretenido al ego y ocultar el malestar y angustia que han aparecido en sus vidas. No se plantean la posibilidad de que su sensación de vacío tenga un propósito y desperdician, por tanto, la oportunidad de crecer como personas.

Aunque muchos afectados, como hemos mencionado, no saben qué les sucede ni por qué, comienzan a desarrollar ciertas estrategias para aliviar o sobrellevar los síntomas desagradables que aquejan. Algunos, para llenar su sensación de vacío, se dedican a realizar ejercicio físico agotador o se “enganchan” al trabajo, otros aumentan impulsivamente la ingesta de alimentos, la compra de bienes (algunos sin valor) e, incluso, los hay que se aficionan al alcohol y al tabaco.  También están aquellos que amplían sin medida sus relaciones personales y sexuales, en busca de la media naranja que les haga sentir completos y llenen su vacío. 

Estas conductas modifican temporalmente la química cerebral y los hacen sentir mejor. Pero pretender llenar el vacío y sobrellevar las sensaciones angustiosas desplegando el cortejo de estrategias mencionado no es la solución. El vacío permanece intacto en su interior y se extiende devorando todo a su paso.

Adicción al trabajo y vacío emocional

Adicción al trabajo y vacío emocional

LA HISTORIA INTERMINABLE

La historia interminable es la novela cumbre de Michael Ende. Una de las lecturas más enriquecedoras de nuestra adolescencia. Quien navega por sus letras sin penetrar en su simbolismo, puede considerar la novela como un libro infantil cualquiera.

Sin embargo, la historia interminable representa el camino vital del ser humano. En la ficción, el mundo de Fantasía se halla en grave peligro. Un peligro cuya causa nadie conoce. Por un lado, la emperatriz infantil, de quien depende la vida de los habitantes del reino, tiene una enfermedad desconocida. Si ella muriese, morirían todas las criaturas sin remedio. Por otro lado, parte del reino está desapareciendo, devorado por “la nada”, que deja a su paso un vacío tenebroso. Con el objeto de hallar la causa de los extraños fenómenos, curar a la emperatriz y salvar Fantasía, se inicia la Gran Búsqueda.

Como en la historia, el vacío emocional sigue su curso imparable. Si no se encuentra el modo de hacerle frente, puede sumir a la persona en un trastorno de ansiedad generalizada, un trastorno de la conducta alimentaria, una depresión e, incluso en las adicciones.

Las conductas impulsivas y de evitación antes citadas no sirven para resolver el vacío. Sólo enmascaran el problema y alivian temporalmente la sensación angustiosa del vacío. Tarde o temprano, volverá a aparecer.

UN EJEMPLO FAMOSO: WALTER WHITE

Aunque le pueda parecer un chiste, creemos que Walter White, el protagonista principal de la aclamada serie Breaking Bad, es un ejemplo perfecto de vacío emocional y existencial.

Walter es un profesor de instituto, felizmente casado, con un hijo adolescente aquejado de una parálisis cerebral leve y con los típicos problemillas económicos de la clase media. En su juventud había sido un químico de éxito, premiado por su colaboración en la investigación galardonada con el premio nobel. Fue cofundador de una empresa farmacéutica, que abandonó por amor y que en la actualidad tiene un valor multimillonario. A sus cincuenta años, cuando espera el nacimiento de un nuevo retoño, le diagnostican un cáncer de pulmón en fase avanzada, inoperable y mortal.

A partir de ese momento inicia una aventura arriesgada en el mundo de las drogas. Se convierte en un fabricante y traficante de metanfetamina y llega a codearse con los cárteles más peligrosos. Inicialmente, lo hace para garantizar una vida digna a su familia después de su muerte. Sin embargo, aunque ya ha conseguido el dinero suficiente, continúa su desenfrenada actividad ilegal hasta que acaba destrozando su vida y la de su familia.

A lo largo de los capítulos, Walter expresa su insatisfacción por lo que ha perdido, por lo no conseguido y por lo que no podrá hacer. Insatisfacción por su vida en pareja y por tener la sensación de no haber tomado jamás una decisión por él mismo. Todo lo ha hecho por los demás.

Cuando en el último capítulo de la serie trata de explicar a su esposa por qué hizo lo que hizo, responde con un lacónico “porque me sentía vivo”. Que es lo mismo que decir “porque llenaba mi vacío”. Pero la estrategia para evitar su angustia fue errada. Sólo sirvió para destrozar su vida.

El vacío de Walter White

CÓMO RESOLVER EL VACÍO EMOCIONAL

A decir verdad, el título de este epígrafe es un poco engañoso. Y no queremos engañarle. Las medidas que a continuación le proponemos no resolverán su vacío emocional; no obstante, le pondrán en el camino. Sin duda, le ayudarán a dar el primer paso, el más difícil y complicado, para que inicie el recorrido que le llevará a la sanación.

Hemos tratado de describir una serie de medidas universales, es decir, que pudieran aplicarse a todas las personas afectadas. Sin embargo, somos conscientes de que el tratamiento del vacío emocional requiere la adopción de medidas más específicas. Aunque el vacío emocional tiene una causa profunda común a todos los afectados –que trataremos en el post dedicado al vacío existencial-, no existen dos seres humanos idénticos. De ahí que haya recomendaciones específicas para cada caso.

SÓLO USTED PUEDE LLENAR SU VACÍO EMOCIONAL

Lo primero que debe saber es que ningún objeto, persona o actividad puede llenar su vacío. La angustiosa sensación es interna, así que no busque fuera de sí la solución que debe encontrar en su interior. Con las compras compulsivas, el exceso de trabajo, ejercicio físico extenuante, relaciones personales y sexuales, etc., sólo conseguirá un aparente y temporal alivio.

RECONOZCA Y SEA CONSCIENTE DE LO QUE LE SUCEDE

Sabemos que no es fácil, pero debe hacerlo. No huya ni trate de encubrir lo que siente. Pregúntese qué siente, cómo lo siente y expréselo como bien pueda. Pero jamás distraiga su mente con actividades estériles ni reprima sus sentimientos. Sea valiente y afronte lo que le sucede.  

PASE TIEMPO EN SOLEDAD Y BUSQUE EN SU INTERIOR

Pasar tiempo a solas, y con frecuencia, es una herramienta en desuso. En la actualidad, la gente parece temer la soledad como al mismo diablo. Sin embargo, el silencio que emana de la soledad nos habla en un lenguaje, diferente a cualquier otro, que resulta sumamente enriquecedor.

Cuando los afectados perciben el vacío, con frecuencia se rodean de otras personas. Creen que así aliviarán la soledad que sienten. Pero su sentimiento de soledad no es físico, por lo que no lograrán llenar su vacío.

Así que busque la soledad. Indague dentro de usted. Pregúntese sobre los motivos de su sensación de vacío, acerca de qué es lo que le falta, lo que necesita. Guarde silencio y espere. Las respuestas llegarán y se conocerá más a sí mismo.

Soledad y búsqueda interior

TRATE LA CAUSA FINAL

La causa final se trata convenciéndose de que la sensación de vacío que siente tiene un propósito. Lo que le sucede tiene un sentido y es una oportunidad, no lo dude. Su finalidad es hacerle despertar del sueño en que se encuentra, para que pueda corregir su camino vital. Y aunque usted mire hacia otro lado, tratando de no afrontar la realidad, la causa final no desaparecerá hasta que acabe expresándose.

Así que propóngase tener en cuenta la señal de alarma y aprender del vacío. Porque de lo contrario, como en la película de Atrapado en el tiempo, usted deberá vivir una y otra vez las mismas 24 horas hasta que haga lo que debe hacer. 

CUESTIONE SUS CREENCIAS

Lo que usted cree determina lo que piensa y lo que hace. Sus expectativas emanan de sus creencias. Así que no estaría mal que en los momentos de soledad realizara introspección en busca de qué creencias limitan su crecimiento personal.

Algunas creencias muy limitantes podrían expresarse así: “no puedo”, “no soy capaz”, “lo importante es tener”, “puedo controlar mi vida”,… Cámbielas por “soy capaz”, “lo importante es ser”, “no puedo controlarlo todo”,…

POTENCIE SU AUTOESTIMA

Lea nuestro post sobre cómo mejorar la autoestima.

QUIÉRASE

Con frecuencia, buscamos fuera de nosotros lo que no encontramos en nuestro interior. Necesitamos ser amados, pero debe empezar por amarse a usted mismo. Quien se ama, se cuida y se mima. Además, si no se quiere, difícilmente podrá querer de verdad a alguien. Y si no se ama, buscará quien llene ese vacío y le ame. Pero, en ese momento, dependerá de otra persona para satisfacer su necesidad.

Receta: Amarse a uno mismo

Una de las grandes recetas para el vacío emocional: Amarse a uno mismo

BUSQUE TERAPIA

En caso necesario, póngase en manos de una especialista en psicología para que puede llevar su proceso de cerca.

Las terapias naturales, como la medicina tradicional china, podrían ser de gran ayuda. Las emociones bloquean el flujo normal de energía. Si a través de un certero diagnóstico y tratamiento se consigue restablecer el flujo energético, usted se encontrará en mejor disposición para afrontar su vacío. Cuando la energía fluye sin obstáculos, su mundo interior y el que le rodea se perciben con más claridad.

OTRAS MEDIDAS SECUNDARIAS

Las principales medidas las hemos citado. Sin embargo, aún puede hacer uso de otros recursos, si bien no con una acción tan profunda como los anteriores.

  • No dirija su vida según los preceptos de otros. No escuche tanto a los demás. El grupo no siempre está en lo cierto.
  • Atiéndase más a sí mismo, cuídese y mímese. 
  • Organice su vida y disponga un tiempo en exclusiva para usted. Para hacer lo que quiera que le guste.
  • Automotívese. Propóngase llevar a cabo lo que siempre quiso. Márquese objetivos que den respuesta a sus necesidades y póngase manos a la obra ya, sin postergar. No tema ni crea que no puede lograr lo que se proponga.
  • Haga ejercicio físico, pero no deposite en ello toda su confianza. La actividad física genera cambios físicos y mentales positivos, que usted debe aprovechar para profundizar en las causas y soluciones de su malestar.

Siempre he amado el desierto. Uno se sienta en una duna de arena, no ve nada, no oye nada. Sin embargo, a través del silencio algo palpita, y brilla. -Antoine de Saint-Exupéry- Clic para tuitear

P´REZ&MÜLLER

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Comments

  1. Me ha gustado mucho el post. Es cierto q todos alguna vez hemos sentido el vacio dentro de nosotros. Muchas gracias por tratar un tema tan importante y dar soluciones prácticas. .

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